Principio del formulario

Final del formulario

Ecuador. Universidad, investigación científica y sociedad

Escribió: Oswaldo Báez Tobar en Alainet 

                  

Homenaje póstumo a Luis Romo Saltos

 

El doctor Luis Romo Saltos Ph.D. fue el científico más destacado del Ecuador en los últimos cincuenta años. Estudió en Estados Unidos y trabajó como investigador de la empresa DuPont. Volvió al Ecuador porque “quería hacer algo por el país” según su propia expresión. En su quehacer científico combinó docencia universitaria e investigación en la Universidad Central, Universidad Católica, en la Escuela Politécnica del Ejército. Fue una autoridad en el ámbito de las ciencias físico – químicas, en teoría y método de investigación científica, en filosofía y sociología de la ciencia. Conoció el desenvolvimiento científico mundial, la política científica latinoamericana y la Universidad ecuatoriana. Fue autor de 25 libros (13 obtuvieron el premio Universidad Central) y de 100 artículos científicos publicados en importantes revistas nacionales e internacionales.

 

Fui alumno del ilustre profesor Romo Saltos en el curso de Teoría de la Investigación Científica en la Universidad Central. Tengo presente su amplio dominio de las ciencias, sus conferencias magistrales sobre la ciencia moderna, la organización del conocimiento científico y la metodología de la investigación. Recuerdo también los discursos de orden en las sesiones conmemorativas de la fundación republicana de la Universidad Central y sus conferencias en eventos académicos. Desde hace varios años he buscado profundizar en su pensamiento a través del estudio de sus libros de ciencia y filosofía, y en artículos en varias publicaciones.

 

A finales del año 2011 tuve la oportunidad de dialogar con el doctor Romo en su residencia de Cumbayá; de ese interesante diálogo y de su ilustrado pensamiento contenido en sus obras, intentaré extraer las ideas centrales con el propósito de contribuir al esclarecimiento del panorama nacional.

 

La ciencia y la tecnología en el Ecuador

 

Sobre política de ciencia y tecnología recordó el Dr. Romo: En 1979 siendo presidente el abogado Jaime Roldós Aguilera se creó el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, CONACYT con la función de definir políticas y promover el desarrollo científico y tecnológico del país. Pero el gobierno de Sixto Durán Ballén eliminó el CONACYT y creó la SENACYT y FUNDACYT con propósitos diferentes a los originales.

 

El doctor Luis Romo ocupó la Secretario Nacional de Ciencia y Tecnología, SENACYT entre 2003 y 2004, en ese período imprimió mucha seriedad y rigor en el trabajo de la instancia rectora de la política científica y tecnológica del país. Las reformas de la SENACYT -dijo enfáticamente- no lograron cumplir con los objetivos. Es necesario que dirija la SENACYT gente que tenga conocimiento de la problemática de la ciencia y tecnología. Se requiere reformular los programas de fomento que marquen orientaciones y prioridades tanto desde el punto de vista del avance del conocimiento científico, como del fortalecimiento institucional y su contribución al desarrollo.  

 

Sobre el desarrollo científico y tecnológico en América Latina

 

El panorama latinoamericano no es muy alentador, advirtió el Dr. Romo, apenas el 3% del conocimiento científico mundial es contribución de América Latina, de esto Brasil, Argentina, México, Chile y Venezuela aportan el 1.5%; el resto aportan los otros países. En Colombia Colciencias con un presupuesto de 500 millones de USD ha realizado investigación en el café. En Argentina las dictaduras acabaron con todo, pues solo recientemente se aprecia un nuevo afán de desarrollar el ámbito de la ciencia y tecnología. Brasil está dando un impulso importante al desarrollo científico. México a pesar de estar tan cerca de los Estados Unidos no ha potenciado el desarrollo científico, sin embargo se destacan dos líneas consistentes en física y química. La UNAM no ha logrado mantener el nivel académico de otros tiempos por los problemas internos y las suspensiones repetidas. Venezuela, Brasil y Costa Rica tienen ministerios de Ciencia y Tecnología que han contribuido al desarrollo científico y tecnológico en estos países. Hay mucha charlatanería en torno al tema de ciencia y tecnología.

 

Sobre el desarrollo científico mundial

 

En el ámbito científico mundial – señaló el Dr. Romo - es preciso destacar el imponente desarrollo científico de Estados Unidos, Alemania, Rusia, Francia e Inglaterra. España tiene un desarrollo relativo menor. China está impulsando fuertemente el desarrollo científico y su proyecto nacional.

 

La inversión mundial en ciencia y tecnología varía significativamente; mientras los Estados Unidos y Canadá cubren el 38% de la inversión mundial total, la Unión Europea invierte el 28%, Japón el 13%, América Latina apenas el 1.6% quedando el 19% para Asia, África y Oceanía. Europa incrementó su inversión en ciencia y tecnología a partir del 2005, en un monto de cien mil millones de euros y la República Popular de China y la India tienden a igualar a Occidente con sus avances científicos y tecnológicos. El impacto de la globalización capitalista es apabullante. La globalización económica presenta cambios sustantivos en el campo de la cooperación internacional. La tendencia es formar redes regionales de producción y comercio subordinadas al poder económico que dicta las políticas y define los problemas que deben ser resueltos mediante el concurso de la investigación tecnológica.

 

He aquí un verdadero reto para la Universidad que tiene que investigar la sin razón de ser de la globalización y los caminos más eficaces para mitigar las consecuencias sobre el desenvolvimiento cultural con las implicaciones en el campo jurídico y político –advirtió el doctor Romo y remarcó-, en nuestros países la globalización ha estimulado la rápida desintegración de las empresas locales; en campo internacional, la competitividad ha agudizado los conflictos de intereses sociales y económicos afectando la equidad dentro del contexto de la cooperación internacional. Las negociaciones internacionales no se fundamentan en el ejercicio de la amistad o el altruismo sino en defensa de intereses que siempre los impone el fuerte al débil.

 

Sobre la Universidad ecuatoriana y la investigación científica

 

El tema de la Universidad ecuatoriana fue una verdadera pasión del profesor Romo Saltos, al respecto expresó: conozco bien el Sistema Universitario Ecuatoriano; conozco las universidades y politécnicas. La Escuela Politécnica Nacional suprimió las facultades y creó 32 departamentos, luego reestructuró el sistema académico de facultades. La ESPOL privilegió la imagen institucional, pues tiene un magnífico departamento de información y comunicación.

 

Para incursionar en la investigación primero hay que hacer Universidad – remarcó el Dr. Romo- y para ello se requiere un desarrollo endógeno y mantener la continuidad, de lo contrario no se puede lograr nada.La modernidad, por ahora sinónimo de la mundialización del capitalismo, abrió el camino para que muchas universidades se identifiquen con la mercantilización. Sobre los cursos de posgrado, observó que no se ha trabajado con suficiente seriedad, se ofertan maestrías en muchas universidades, pero no tienen el nivel apropiado que requiere el cuarto nivel de formación. Respecto de la investigación científica no cree que se logrará un impulso real con aportes exógenos sino mediante un desarrollo endógeno. Si se destinara el 5% de presupuesto se lograría iniciar una etapa de desarrollo, pero se debería dar continuidad.

 

Con entusiasmo expresaba en forma reiterada: Creo en el Ecuador, en la riqueza de sus recursos naturales y en la capacidad de las personas. “Una condición sine qua non para asegurar el éxito de la investigación es el mantenimiento ineludible de la continuidad de los trabajos de investigación que se debe garantizar asegurando la estabilidad de las respectivas masas críticas y la disponibilidad de fondos. La construcción de una masa crítica es imprescindible, aunque depende de la estabilidad institucional y del apoyo que mantengan las autoridades (...). El truncamiento de la investigación científica en las instituciones de educación superior no corresponde necesariamente a la inexistencia de capacidades para la generación de conocimientos sino a la falta de una política de institucionalización de la investigación científica y tecnológica (…). Los países subdesarrollados se enfrentarán a mayores dificultades a raíz del espectacular progreso científico y tecnológico de los países altamente desarrollados que se proponen competir en los mercados de los países del Tercer Mundo, cerrar sus fronteras a la inmigración de individuos no calificados y abrirlas para profesionales y científicos de alta reputación, sustituir los productos primarios y auspiciar las importaciones de alta calidad”. (1)

 

Al concluir el diálogo, expresó: Amo a mi país, por eso he hecho un examen crítico y descarnado de la realidad. Veo que no hay una clara política de Estado en educación, cultura, ciencia y tecnología, ni en economía. En el momento que vive el país, su palabra aparece ciertamente orientadora.

 

Luis Romo Saltos falleció el 7 de noviembre del 2014, dejando una excepcional obra científica y un rico pensamiento filosófico que es preciso estudiarlo con rigor analítico. Su sabiduría fue el producto de su sólida formación, de su infatigable vocación por el estudio y de su experiencia como hombre de ciencia. Fue un brillante académico, defensor de la autonomía y la libertad de los claustros; dedicó su vida a estudiar y compartir sus conocimientos con enorme generosidad y sentimiento social.

 

Referencias

 

(1) Romo Saltos, L. 2004. Universidad, Humanismo, Ciencia y Desarrollo. Editorial Casa de la Cultura Ecuatoriana, Quito.

 

Oswaldo Báez Tobar. Profesor (J) de la Universidad Central