La ciencia pide más ambición en la Cumbre del Clima

Escribió: MIGUEL G. CORRAL de El Mundo, España

Estamos en los últimos metros de una larga carrera para alcanzar un acuerdo histórico que permita limitar el aumento de la temperatura global por debajo de los niveles que se consideran catastróficos. Las delegaciones de los 195 países presentes en la Cumbre del Clima de París llevan toda la noche trabajando y aún continúan con las conversaciones para tratar de avanzar hacia el consenso en un texto que la presidencia francesa, liderada por su ministro de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius, ya ha adelantado esta mañana que no se hará público hasta el sábado por la mañana.

El Comisario de Energía y Cambio Climático, el ex ministro español de Medio Ambiente Miguel Arias Cañete, apenas ha dormido tres horas por noche desde hace algunos días. "Aguanto con mucho café, coca cola y mandarinas", dice medio en broma desde su despacho en la delegación de la Unión Europea en la sede de la Cumbre del Clima.

Pero, a pesar de los avances logrados en el documento publicado durante la noche del jueves para dejar una redacción en la que sólo quedan 48 expresiones entre corchetes -es decir, en las que no se ha llegado a un consenso-, la propuesta de acuerdo avanza hacia la inconcreción y la laxitud en cuanto a la senda para lograr los objetivos. Al menos, esa es la opinión de los científicos presentes en la conferencia.

"Para tener alguna oportunidad de alcanzar el objetivo de un límite de 2ºC en el aumento de la temperatura global en 2100, los países necesitan establecer planes para la descarbonización total en el año 2050", ha asegurado en la mañana del viernes el director del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, Hans Joachim Shellnhuber, durante una rueda de prensa ofrecida en la sede de la cumbre para evaluar el nuevo texto.

Su colega del Centro Tyndall para el Cambio Climático de Manchester (Reino Unido), Kevin Anderson se mostró aún más contundente en sus críticas. "Hacer un llamamiento para alcanzar el pico de emisiones de CO2 'tan pronto como sea posible' no es científicamente sólido. El texto está en algún punto entre peligroso y mortal para los países vulnerables", aseguró Anderson.

En la nueva propuesta han desaparecido referencias temporales clave como el porcentaje de reducción de emisiones que se debería alcanzar para el año 2050, que en la anterior redacción reflejaba una horquilla de reducción que iba desde el 40% hasta el 95% de las emisiones de CO2 antes de ese año, dependiendo de si el objetivo se situaba en 1,5ºC o en 2ºC de incremento de temperatura. Además, es cierto que el texto recoge que se alcanzará una "neutralidad de carbono a lo largo de la segunda mitad del siglo". Algunos expertos, como Teresa Ribera, directora del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales (IDDRI) de París, aseguran que es un buen punto de partida y que en las sucesivas revisiones se irá aumentando el grado de ambición del acuerdo y concretando la senda para lograr el objetivo.

Pero científicos y ecologistas reclaman más ambición para estas últimas horas que restan para alcanzar un acuerdo. "El texto habla de 'neutralidad de las emisiones de gases de efecto invernadero'. ¿Por qué no se pueden decir en esta conferencia las cosas como son que necesitamos eliminar el carbón, el gas y el petróleo como tarde en 2050?", se preguntaba Martin Kaiser de Greenpeace tras analizar el último texto. "Esto no se ha acabado hasta que termine la conferencia, pero lo que hay sobre la mesa no es suficientemente bueno", dijo en un comunicado.

"Hay una inconsistencia entre las ambiciones a corto y a largo plazo", ha asegurado Joeri Rogelj, del Instituto Internacional para el Análisis de Sistemas Aplicados (Austria), ante los medios. "Necesitamos ciclos serios de contabilidad de CO2 para que los países midan sus compromisos de reducción cada dos o tres años. La cantidad de carbono global que podemos emitir para que la temperatura se contenga en 1,5ºC casi la hemos alcanzado ya", ha explicado.