Podemos e IU sellan una alianza para concurrir juntos a las elecciones

Las dos fuerzas cierran "un preacuerdo electoral" que garantiza a IU un sexto de los diputados de la coalición

Escribieron Francesco Manetto y Elsa García de Blas en El País, España

Podemos e Izquierda Unida se presentarán juntos a las próximas elecciones generales. Los dos partidos han sellado esta tarde "un preacuerdo electoral en el marco de las próximas elecciones generales del 26-J, con el objetivo de recuperar el país en favor de las clases populares", según han informado ambas formaciones. "Tras el consenso alcanzado entre ambas formaciones en las líneas generales del acuerdo, el secretario de Organización de Izquierda Unida, Adolfo Barrena, ultimará en las próximas horas con su homólogo de Podemos, Pablo Echenique, el documento definitivo para su publicación y ratificación posterior", señala un comunicado conjunto emitido al filo de las ocho de la tarde.

El acuerdo consta de cinco puntos: coalición, visualización y presencia de las dos organizaciones, programa, recursos y candidaturas. En lo que respecta al aspecto más delicado, el reparto de escaños en las listas electorales, Podemos e IU calculan que la coalición podría lograr (sin las alianzas territoriales de Podemos en Cataluña, Comunidad Valenciana y Galicia) 58 diputados. "Sobre esa posibilidad se confeccionarán las listas de cada circunscripción de tal manera que quede garantizada" la proporción de un sexto de esos escaños. Es decir, al menos nueve diputados asegurados.

El texto pactado señala que se trata de "una coalición electoral" firmada por todos los partidos que la integren, con sus correspondientes siglas, que quedará registrada con la fórmula: Podemos-IU y el resto de partidos. No obstante, el nombre de la coalición está todavía por decidir. El texto garantiza, además,  "la visualización de las imágenes y logos de cada organización en los materiales de comunicación, campaña y papeletas de votación".

Podemos e IU "acordarán unas bases programáticas comunes que serán las únicas que obligarán a defensa colectiva".  La campaña será diferenciada. "Habida cuenta que, aunque pueda haber actos conjuntos, la campaña será diferenciada, cada organización aportará los recursos necesarios para su propia campaña".  "La subvención electoral que recupera la coalición en lo referente a gastos electorales", señala el acuerdo, "se corresponderá con lo efectivamente pagado por cada organización".  "En lo referente a los ingresos que se percibirán por la Ley de Financiación de los Partidos Políticos, la parte correspondiente a ingresos por votos se corresponderá con la proporcionalidad acordada con un incremento del 5 % para IU. La parte correspondiente a ingresar por escaño será estrictamente proporcional al número de escaños que tenga cada organización". prosigue el acuerdo.

Después de algo más de una semana de negociación oficial —y semanas de conversaciones discretas— , y tras una experiencia fallida de pacto antes del 20-D, ambas formaciones tendrán, en todo caso, hasta el viernes 13 para modificar el texto, ya que esa es la fecha límite para registrarlo ante la Junta Electoral Central (JEC). Podemos e IU unen sus caminos y esperan unir sus votos. En las pasadas elecciones generales, Podemos logró en solitario 3.182.082 votos, mientras IU 923.133 sufragios. Junto a las alianzas territoriales de En Comú Podemos, En Marea y Compromís, el partido de Pablo Iglesias superó los cinco millones de votos y obtuvo 69 diputados. IU contaba con solo dos parlamentarios en el Congreso, por efecto de la ley electoral, que perjudica a las formaciones menos votadas en la circunscripciones más pequeñas.

Los dos partidos contarán con un programa de mínimos compartido, pero mantendrán sus propios programas electorales. La propuesta programática que IU ha formulado a Podemos está basada en 26 medidas elaboradas con intención de no colisionar con los planteamientos del partido emergente. El documento elude algunas de las materias que separan a ambas formaciones. Así, IU no menciona la República como modelo de Estado, una de sus principales banderas ideológicas, como tampoco la nacionalización de empresas energéticas o la salida de España de la OTAN, medidas que sí lleva en su programa electoral.

El diseño de la campaña electoral también ha sido objeto de negociación. Íñigo Errejón, número dos de la formación emergente y responsable de las campañas desde su nacimiento, apostaba por una clara separación no solo de los proyectos políticos sino también de la imagen. "No estamos negociando la posibilidad de ninguna confluencia. No es fundir a dos partidos, sino echarnos una mano", manifestó este domingo en un acto con electores. Además, quiso dejar claro que la colaboración electoral con IU es meramente instrumental y está dirigida a "desempatar" en las urnas el próximo 26 de junio. "Si fueran unas elecciones normales no estaríamos haciendo esto", señaló.