RESCATEMOS LA HUELGA COMO ARMA DE LUCHA DE LA CLASE OBRERA

Publicó: Partido Comunista Internacional, Italia

La legalidad mata la huelga y deja a los trabajadores desarmados ante el patrón. Esta afirmación, que nace del balance de la experiencia histórica de los trabajadores asalariados, la hemos divulgado con insistencia en nuestra propaganda y lo seguiremos haciendo.

Hoy, igual que ayer, hemos visto en todos los países conflictos obreros que confirman esta afirmación. Hemos visto huelgas en las que se observa la alianza traidora entre patronos y sindicaleros, que venden la postergación de las discusiones de los Contratos Colectivos a cambio de bonos fraccionados. El objetivo ha sido claro: bajar los costos de producción para la empresa. Estos bonos cancelados por trabajador (pagaderos en una o varias partes), representan un ahorro para las empresas por aumentos salariales no cancelados o reivindicaciones no cumplidas. A este tipo de arreglos con el patrón han conducido muchos conflictos los sindicatos actuales.

Hemos visto como las centrales y federaciones sindicales actuales hacen todo lo posible por evitar que los trabajadores inicien la huelga. Pero, luego que los trabajadores inician el conflicto, se encargan de velar por el cumplimiento de los servicios mínimos y por demostrar que se mantienen dentro de la ley, a la espera del mejor momento para entregar el conflicto sin alcanzar ninguna conquista reivindicativa.

Todos los conflictos obreros tienen en común la presencia de dirigentes traidores y el apego a la legalidad por parte del sindicato. Solo con excepciones, algunos núcleos de trabajadores de la base, se enfrentan a las posiciones traidoras y patronales de los sindicaleros.

Los trabajadores, al momento de lanzarse a la lucha no deben caer en la provocación del patrón y los sindicaleros, de debatir sobre si la huelga es legal o ilegal. Para los trabajadores lo importante es tener claro si la huelga es justa, si las reivindicaciones planteadas son las correctas y si el sindicato ha asumido todos los preparativos organizativos y logísticos para lanzarse a la confrontación con el patrón en las mejores condiciones.

La huelga avisada al patrón y que cumple con los servicios mínimos es la ANTI-HUELGA, y es la base de las derrotas de la clase obrera en sus confrontaciones con los patronos.

La lucha de clases no nace de una visión ideológica de la sociedad que los comunistas promovamos entre los trabajadores, sino que es el producto material de las contradicciones del capitalismo, estudiado por el marxismo de modo científico. Las burguesías nacionales por lo tanto, se preparan y levantan nuevos muros, reforzando viejas murallas en defensa de su régimen, contra la ola de lucha de clases que está madurando.

Esta acción es determinada por las leyes de la economía capitalista, y no es el producto de una determinada idea política – que el reformismo llama neoliberalismo – lo cual se confirma en el hecho de que estas leyes se llevan a cabo en varios países por los gobiernos burgueses de todos los colores. Por lo tanto, a escala mundial, se presentan las mismas leyes del capitalismo, las mismas soluciones de sus gobiernos y la misma necesaria orientación de la lucha para los trabajadores.

Hoy más que nunca, es preciso que los trabajadores retomen la HUELGA como arma en la lucha de clase contra el capital. La clarificación de los asalariados sobre éste y otros temas es nuestra tarea; la tarea del PARTIDO COMUNISTA INTERNACIONAL.

Por eso, mientras diferentes factores políticos del oportunismo llaman a los trabajadores a unirse en torno a fórmulas vacías (levantadas sobre el discurso demagógico de la "democracia sindical") que solo persiguen la sumatoria de votos para alcanzar el control burocrático de las directivas sindicales; el Partido Comunista Internacional llama a la unidad del proletariado en torno al programa de transformación revolucionaria de la sociedad y al rescate de las formas clasistas de organización y lucha de los trabajadores.

Reiteramos nuestro llamado a los hombres y mujeres que integran las filas del proletariado, a adherirse a nuestro partido y a trabajar colectivamente por el fortalecimiento y ampliación de la propaganda revolucionaria entre la clase obrera.