Cerebro de ancestros humanos creció de forma gradual durante tres millones de años

Según los investigadores, los primeros homínidos sí tenían un cerebro del tamaño de los chimpancés, pero este órgano aumentó sustancialmente con el tiempo.

Escribió: Irene Rodríguez

Si vemos el tamaño de un cerebro humano y lo comparamos con el de un chimpancé, veremos que el nuestro es cerca de tres veces mayor.

Sin embargo, este tamaño no fue siempre así y su crecimiento no fue espontáneo, más bien se dio de forma muy gradual, pero se mantuvo estable durante tres millones de años.

Este es el principal resultado de una investigación realizada por el Centro Médico de la Universidad de Chicago y la Universidad George Washington, ambas en Estados Unidos y publicada este miércoles en la revista Proceedings of the Royal Society B.

El documento muestra cómo esta tendencia no se debió a algo exclusivo de los homínidos. También se vio en varias especies individuales que evolucionaron hacia cerebros más grandes, lo que, a su vez, llevó a la formación de nuevas especies con esta característica y a la extinción de otras que tenían este órgano más pequeño.

"El tamaño de nuestro cerebro es una de las características más obvias que tenemos como seres humanos. La complejidad de este está relacionada con las múltiples actividades de nuestra especie: hay complejidad cultural, de idioma, se requiere del cerebro para elaborar distintas herramientas e instrumentos que necesitamos en la cotidianidad. Eso nos hace únicos", dijo Andrew Du, primer autor del estudio en la presentación del documento.

"Los primeros homínidos sí tenían un cerebro del tamaño de los chimpancés y aumentó dramáticamente. Es importante entender cómo fue que llegamos aquí", agregó.

¿Cómo comenzó el estudio? Fue un profesor de Du el que dejó la inquietud una vez en el salón de clases. En un curso del doctorado en Medicina y Ciencias Biológicas, Bernard Wood retó a los estudiantes a plantear hipótesis de cómo evolucionó el cerebro humano. Du escogió enfocarse en el tamaño de este órgano.

"La moraleja es: cuando no entiendas algo, pregúntale a grupo de estudiantes brillantes y motivados. Ellos van a dar con la respuesta", dijo Wood, quien dio el curso cuando Du y sus compañeros estaban en la Universidad George Washington. Ese mismo año Du se gradúo y continuó las pesquisas en la Universidad de Chicago.

El tamaño de nuestro cerebro es una de las características más obvias que tenemos como seres humanos. La complejidad de este está relacionada con las múltiples actividades de nuestra especie.

Du y sus compañeros de clase compararon estudios científicos en los que se hablaba de volúmenes de cráneos de fósiles de 94 individuos de 13 especies distintas. Las especies eran muy variadas, desde los más antiguos, como el Australopitecus (que al parecer vivió cerca de 3,2 millones de años atrás), hasta el Homo erectus (que vivió hace unos 500.000 años), cuyo tamaño cerebral es más similar al nuestro.

"La sabiduría popular nos dice que nuestros cerebros crecieron en tamaño y evolucionaron porque se dieron una serie de eventos que hicieron a nuestros ancestros más inteligentes y por ello requerían mayor espacio en su cráneo. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja que eso, y no necesariamente hay una relación entre el tamaño del cerebro y el comportamiento de los homínidos conforme avanzó el tiempo", indicó Du.

En su análisis, los investigadores vieron que cuando las especies se veían desde un ancestro común, el tamaño del cerebro comenzó a aumentar de forma gradual hasta que se detuvo en el Homo sapiens. Este proceso tomó cerca de tres millones de años.

“Lo constante en la ciencia es evolucionar y probarse una y otra vez para ver si se está en lo cierto o no. ¿Cuántas ‘verdades’ no han sido desmanteladas años después?”, concluyó uno de los investigadores.

El equipo también encontró que en los homínidos esta evolución se dio de forma más lenta que en otro tipo de animales, pero aún desconocen las razones.

Du compara este proceso con el que ocurre cuando un entrenador de fútbol americano quiere tener un equipo de jugadores más grandes y fuertes. Un camino para lograr el objetivo es pedirle a los jugadores hacer más ejercicio y consumir más proteína para que se vuelvan más fuertes y musculosos, pero también es posible que dicho entrenador quiera reclutar jugadores nuevos más altos, grandes y fornidos y a su vez mandar a casa a los más pequeños y delgados.

"En otras palabras, el principal proceso que se dio es que las especies 'entraron al gimnasio' y esto hizo que sus cerebros aumentaran de tamaño, pero, a mismo tiempo, también aparecieron nuevas especies 'hijas' con cerebros más grandes; estas serían 'los jugadores grandes y fuertes' que se contrataron. Ahora bien, en proceso también se extinguieron los jugadores más débiles y de menor cerebro", explicó Du.

¿Esto quiere decir que ya está todo dicho de cómo evolucionó el cerebro? El documento indica que la respuesta es un no rotundo. Aún pueden darse nuevos descubrimientos de fósiles que soporten esta tesis o indiquen lo contrario.

"Lo constante en la ciencia es evolucionar y probarse una y otra vez para ver si se está en lo cierto o no. ¿Cuántas 'verdades' no han sido desmanteladas años después?", concluyó Wood.