El Reino Unido: más divergencias sobre el Brexit

Publicó: Foro Abierto

La primera ministra británica, Theresa May, ha pedido a la Unión Europea (UE) que acepte su visión de la futura relación comercial entre ambas partes tras el Brexit, al tiempo que ha descartado un nuevo referéndum sobre la salida de su país del club comunitario.

En su respuesta, Bruselas tacha el discurso de May de pura ilusión, aunque en opinión del negociador jefe europeo, Michel Barnier, la premier británica ha venido a reconocer por fin algunas de las consecuencias que tendrá el Brexit duro que defiende Londres.

El Reino Unido disfrutará de un acceso más restringido al mercado único, deberá mantener muchas reglas de la UE y no podrá librarse por completo de la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de Luxemburgo, según ha admitido May en su más reciente discurso sobre el modelo del Brexit.

Javier López, periodista de Diario 16, explica: “May está muy perdida. Juega a muchas bandas para conseguir una posición ventajosa, pero ella no quiere un Brexit duro, quiere mantener sus ventajas económicas y comerciales. Además tiene un problema con Irlanda del Norte, que no quiere una frontera dura con la República de Irlanda, que sí pertenece a la UE. En Gran Bretaña hay una brecha generacional importante, el Brexit triunfó con la gente de más edad”.

Rafael Ripoll, concejal de España 2000 en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, critica: “Hay una guerra civil dentro del Partido Laborista, que tradicionalmente quiso abandonar la UE. Lo ha llevado siempre en su programa. Muchos obreros quieren abandonar la UE. Son los dirigentes los que quieren seguir en la UE. En España viven 300 mil jubilados británicos permanentes y otros 500 mil de forma temporal recibiendo asistencia sanitaria de los españoles. Bye, bye, que se vayan”.

Javier Martínez, economista y analista político, resume: “Los 44 años de unión entre Reino Unido y la UE no se pueden hacer desaparecer así como así. Un 64 % de los ingleses piensan que la negociación va mal y en las encuestas ya más del 50 % no quiere la salida. La UE ha presentado un borrador de 120 páginas para el divorcio con Londres y pone una condición: la prórroga de dos años que pide Reino Unido se rechaza y reivindica la hegemonía del Tribunal Europeo”.

Israel García-Juez, periodista, advierte: “Estoy absolutamente en contra del Brexit porque abre una respuesta muy complicada, que puede tener efecto dominó. Se va un socio fundamental que va a costar mucho dinero. La economía inglesa va a caer con la marcha de la UE. En Gibraltar están muy cómodos dentro de la UE, pero siguen en el Reino Unido. Los escoceses tampoco están de acuerdo en irse