Incremento de salario ¿Aumento de precio? El ajuste salarial llega en plena etapa vacacional.

 

Armando Nova González, economista cubano 1 agosto, 2019

 

Recientemente las autoridades cubanas anunciaron un incremento de salario en el sector estatal, que representa el 68,4 por ciento del total de los ocupados nacionalmente[1].  Este aumento que beneficia específicamente al personal que trabaja en unidades del aparado público incluidas en el presupuesto, se hará efectivo, a partir del mes de julio, aunque llegará al bolsillo de los beneficiados en agosto del año en curso.

Sin duda resulta una buena noticia, pues responde a un reclamo de los trabajadores estatales, reiterado desde hace mucho tiempo. La dilación en la aplicación de esta medida motivó un éxodo laboral hacia actividades mejor remuneradas, así como la búsqueda de contratos en el exterior manteniendo la residencia en el país u optando por la emigración definitiva.

El sector de la educación, que abarca el Ministerio de Educación y el Ministerio de Educación Superior, Salud Publica (en menor medida)[2] y  Centros de Investigaciones no vinculados a mecanismos  de estímulos y Organismos Centrales,  han sido los más afectados por el abandono de personal.

De otra parte, también las jubilaciones serán beneficiadas por esta medida, de acuerdo a los montos actuales más bajos, hasta no superar los 500 pesos (Moneda nacional: CUP).

Pero la situación económico-financiera interna y externa por la que transita la economía cubana es compleja, lo que hace temer que el incremento salarial tendrá determinadas consecuencias.

Hasta el presente se ha estado manifestando una especie de círculo vicioso entre bajos salarios, que a la vez conduce a bajos niveles de producción (productividad) y falta de incentivos, es decir no hay mayores salarios, porque no hay mayor producción, y viceversa. Es necesario romper este círculo vicioso presente en el sector estatal.

Aunque en lo empresarial estatal se han realizado una serie de mejoras salariales y estimulaciones, lo cual en ocasiones lo convierte en uno de los destinos para el éxodo registrado en el sector estatal presupuestado.

Se requería una solución y la vía más a la mano derivó en el incremento salarial. Ahora bien, esto puede motivar determinados desequilibrios en la economía y alimentar el proceso inflacionario, donde la vigencia de la dualidad monetaria y cambiaría condimenta el nivel de complejidad.

El inmovilismo del incremento salarial en el sector estatal unido al incremento de actores económicos como el trabajo autónomo (privado) y cooperativas no agropecuarias, mucho mejor remunerados y estimulados, ha favorecido en los últimos años el ensanchamiento de la brecha de desigualdad en la población.

Recién anunciada la medida por las autoridades se han realizado una serie de precisiones y aclaraciones, tales como:

Se trabajará arduamente para que los precios de los productos y servicios no se incrementen, ante el incremento salarial que se proyecta

Esta no es una economía de mercado (se interpreta que esa condición o declaración, de por sí permite implementar las regulaciones requeridas, sobre el funcionamiento de la actividad del mercado y lograr los resultados deseados).

El dinero líquido para el pago del incremento (más de siete mil millones de pesos saldrá del Propio Presupuesto, haciendo reajustes de actividades que están consideradas y no se ejecutarán este año.

Incremento del salario. Incremento de precio

Respecto a la primera, esta acción pudiera realizarse con más o menos precisión en la actividad comercial controlada por el estado (mercados agropecuarios estatales, cafeterías –restaurantes estales, cadenas de shopping), transporte estatal, cooperativo y en cierta medida el privado -cuenta propia- y para ello disponer de un fuerte control e inspección que pudiera alertar ante cualquier violación de precios, sin embargo, no encierra una total garantía.

Lo anterior requeriría vigilar sobre el comportamiento de los precios mayoristas, que paga el productor o prestador del servicio; además un análisis continuado del encadenamiento productivo-servicio – valor, hacia atrás, hacia delante e inclusive hacia los lados (servicios productivos y financieros de apoyo al encadenamiento), para identificar, en que eslabón de la cadena surge alguna alteración que motive incremento de precios.

En el caso de venta de alimentos frescos, procesados del área del sector privado y cooperativo, de igual forma requiere elevada supervisión e inclusive el hecho de pensaren situar precios topados, podría contribuir a disminuir la oferta, por cuanto el productor y/o comercializador acudiría al mercado libre con una cantidad igual o menor al momento de situar los precios topados y la mercancía, productos y servicios que no oferte por esa vía, serán situados de una forma u otra, en el  mercado subterráneo.

El camino de los precios topados es un camino recorrido con anterioridad y no ha logrado los efectos esperados, ya sea en los mercados libres y/o controlados. En el caso de revendedores inclusive con licencia de servicios gastronómicos (no propiamente productores), que en ocasiones se convierten en acaparadores puede constituir una medida que contribuya a frenar el crecimiento en espiral de los precios, ante una oferta limitada.

Lo planteado anteriormente motiva al menos dos interrogantes: ¿Se tiene en cuenta el enfoque sistémico y sus interrelaciones con otras variables, por el complicado sistema que conforman y se manifiestan en la economía, en sus relaciones de causa-efecto-causa? ¿Se tiene idea de la magnitud del control a desplegar, el costo y efectividad?

¡No es una economía de mercado!

El segundo punto se relaciona por supuesto con las leyes del mercado, que de igual forma se manifiestan en el primer punto.

Sería apropiado precisar, que mientras existan las relaciones monetario-mercantiles, la existencia del dinero y sus funciones, se manifiestan las relaciones de mercado, es una realidad objetiva. La declaración de que la economía cubana no es una economía de mercado, en modo alguno la excluye de las relaciones del mercado, por las razones expuestas. Se puede ignorar, desentenderse de la existencia del mercado, sus leyes y al final el mismo aflora y por lo general en su manifestación más aberrante (mercado subterráneo o negro).

Por otro lado en modo alguno se debe enamorar de las “bellezas” del mecanismo del mercado, como la perfección misma, la esencia de la armonía y fuera del alcance de los humanos, ello puede llevar a la economía por el camino equivocado. El papel del Estado por lo general fija determinadas normas, funciones económicas peculiares en lograr la eficiencia, la mayor equidad posible y estabilidad, para rectificar los fallos del mercado cuando se deja al libre albedrío. En reiteradas ocasiones se ha hecho referencia a la necesaria complementariedad entre planificación y mercado.

Lograr una estabilidad en los precios (ni suben ni bajan demasiado apresuradamente), es uno de los objetivos básicos de la macroeconomía, bajo la complementariedad mencionada. Donde la tasa de inflación (tasa de variación de los precios de un periodo al siguiente), resulte lo más baja posible. Este indicador se identifica como IPC[3] (índice de precio del consumo, suele darse en %). Constituye una herramienta de gran utilidad y demanda un equipo técnico–profesional, para obtener la información requerida, elaboración, procesamiento y análisis de los resultados, de forma continuada, para ofrecer soluciones rápidas y oportunas.

En el cálculo del IPC para los alimentos, para algunos productos en la economía cubana actual, se requiere análisis y valoración. Algunos son subsidiados y existen a la vez diferentes vías de acceso para el consumidor que son no subsidiadas. Esto sin duda complejiza el cálculo del IPC, para dicho grupo; ejemplo: el pan se vende normado y subsidiado por la vía de la libreta (CUP), además se vende en mercados libre en la cadena del pan (panaderías),  a precios bastante superiores (CUP), con relación a los precios normados y se vende en la tiendas shopping a precios superiores (en CUC), de acuerdo a la tasa de cambio vigente (1 CUC= 24 CUP).

Ante un incremento en los salarios a aquellos, cuyo consumo ha estado limitado por su bajo nivel de ingreso, de inmediato acuden a cubrir sus necesidades más apremiantes, en primer orden alimentos, aseo personal y del hogar, ropa y calzado, materiales para la reparación y mantenimiento de sus viviendas, electrodomésticos, entre otros.

Tener presente que la economía cubana es una economía limitada por la oferta y en los meses más reciente, ante la falta de liquidez y disminución en la disponibilidad se han registrado insuficientes niveles de abastecimiento, falta de sistematicidad, particularmente de alimentos básicos, dando lugar en determinados momentos a incertidumbre y escasez, aunque los niveles de suministros se han incrementado recientemente no se puede afirmar que se haya llegado a la total solución y estabilidad.

En los momentos en que la oferta de pollo se vio afectada, originando instantes de escasez, la demanda se movió en búsqueda de cárnicos sustitutivos o sucedáneos accesibles económicamente, como la carne de cerdo. En ese período la producción de carne de cerdo registró disminuciones significativas, por falta de alimentos[4]. Ante el incremento de la demanda de carne de cerdo y no encontrar respuesta por parte de la oferta, más bien disminución[5],   hubo incremento de los precios.

De acuerdo a las leyes propias del funcionamiento de la economía, donde se manifiestan las relaciones monetario-mercantiles y el desempeño del papel y funciones del dinero y por supuesto la presencia y acción del mercado, se requiere disponer de una estabilidad en la oferta que posibilite cubrir el incremento de la demanda, dado por el aumento de ingresos (vía salario).

De no lograr una oferta sistematizada, los precios se incrementarán en busca de un equilibrio entre oferta y demanda. No obstante medidas de control como precios topados e inspecciones encaminadas a mantener los niveles de precios registrados, antes del incremento salarial, pudieran crearse momentos de desabastecimiento y a la vez incremento de la acción del mercado subterráneo, en sus diversas modalidades y variadas formas.

Las finanzas

Analizando los indicadores de la circulación monetaria, en el período 2012-2017 (Anuario estadístico Onei Finanzas 2017), las entradas (ingresos: ventas minoristas, servicios, impuestos, amortización de créditos, otros), resultan inferiores a las salidas (salarios, pagos privados, seguridad y asistencia social, créditos en efectivo y otros), lo cual se interpreta como un proceso de emisión de dinero que se inyecta a la circulación.

La oferta monetaria total (M2A, liquidez en manos de la población)[6], en el periodo señalado creció a un ritmo promedio anual de 11,6 por ciento, el efectivo en circulación, 13,8 por ciento, mientras que el componente ahorro ordinario registró el ritmo más bajo, un 10 por ciento (ver ONEI capítulo 6 Finanzas 2017).

El incremento en efectivo en circulación registra el mayor crecimiento promedio, de lo cual se deduce que el efectivo incorporado a la circulación fue de 35, 2 mil millones de pesos (CUP), en dicho periodo.

Aunque no se dispone de toda la información financiera, particularmente del CUC, lo anterior inclina a pensar que se ha registrado un proceso inflacionario durante el periodo 2012-2017, en una economía limitada por la oferta, lo cual ha inducido al incremento de los precios, en detrimentos de los niveles de ingresos más bajos y el ensanchamiento de la brecha de desigualdades. Donde los salarios particularmente del sector estatal y la jubilación han registrado poco crecimiento, no en correspondencia con el crecimiento de precios. Esto ha contribuido, como ya se ha señalado, a un éxodo importante de fuerza calificada hacia sectores o destinos mejor remunerados.

Con relación a la fuente para afrontar el importante monto del incremento salarial (más de 7 mil millones de pesos), se ha planteado cubrir, a partir de un movimiento interno de las partidas del Presupuesto. En un análisis de lo general a lo particular y dado que el Presupuesto de la nación, en igual periodo, muestra un saldo fiscal deficitario (Ejecución del Presupuesto del Estado, Anuario estadístico Onei Finanzas 2017); surge la preocupación e interrogante: ¿el importante incremento salarial, implica una significativa inyección de dinero a la circulación y puede conducir al incremento inflacionario?

El camino conduce a lo particular, a lo preciso, los directivos de las entidades que pertenecen al sector estatal deben realizar todo un proceso de análisis y movimientos internos de sus partidas del presupuesto para afrontar el monto del incremento de salarios.

Existen una serie de conceptos registrados en los presupuestos, como posibles gastos que en algunos casos obedecen a pagos entre entidades estatales, donde no media efectivo, es decir las transacciones se realizan mediante transferencias bancarias o traspaso de cantidades de una cuenta a otra entre entidades estatales. Pero al ser traspasados estos desembolsos al concepto salario, sí conllevan inyección de efectivo a la circulación.

Dentro de otras posibles situaciones, de acuerdo a los reajustes dentro del presupuesto de las entidades, se puede presentar la situación de compra de insumos, servicios, etc. ya recibidos, pero aún pendientes de pago y realizarse su posposición, creando deudas a la entidad estatal e iniciando una cadena de impagos.

Esto puede presentarse entre entidades estatales y entre estatales y no estatales. Entre las estatales no media efectivo, sino traspaso de fondos, de trasladar estos fondos al concepto salario se convertiría en efectivo (dinero líquido, que se inyectaría a la circulación, no concebido inicialmente). Respecto a las no estatales (cooperativas y privado), su medio de pagos suele ser por medio de cheque, y previsto de inicio su conversión final en efectivo. De no efectuarse el pago por los insumos, servicios recibidos, se registrarían deudas e inicio de otra posible cadena de impagos.

El incremento de salario ofrece respuesta a un reiterado reclamo popular, a la vez conlleva un incremento de la demanda, como se ha señalado y se requiere disponer de un respaldo económico-productivo-financiero, para poder enfrentar dicho aumento bajo una economía, hasta el presente, limitada por la oferta.

En las difíciles condiciones internas y externas por las que transita la economía cubana, afrontar este reto se convierte en una tarea titánica. El incremento de salario se traduce como decisión política y para lograr el necesario equilibrio entre oferta-demanda requiere, que la base económica ofrezca la respuesta apropiada.

En última instancia lo económico es lo que determina. (2019).

Bibliografía consultada:

Anuario Estadístico de Cuba ONEI  Empleo y salario  2018, publicado 2019

Anuario Estadístico de Cuba ONEI Finanzas 2017, publicado 2018

Samuelson P y Nordhaus WEconomíaduodécima1985 y decimocuarta edición 2005.

[1]Anuario Estadístico de Cuba ONEI 2018, publicado 2019 (total ocupados 4 482,7 y de ellos sector Estatal 3 067

[2]Por la baja proporción incrementada, se alega que ha recibido aumentos anteriores, la interrogantes es ¿son comparables con los niveles propuestos para otras actividades? Teniendo presente la labor abnegada de los médicos y el resto el personal de salud.

[3]Tasa Inflación % =IPC (este año)- IPC (año pasado)  X 100; parte de una canasta de productos (puede ser propio para los IPC (año  pasado)(año n=  base) alimentos),donde el gasto total de la canasta (100%) y de ello la proporción del gasto, dedicada para cada producto dentro del 100%, ej: precio del pan (año t)X (pan %)+ precio arroz (año t)X (arroz%)+ precio frijol (año t) X (frijol %) + precio ….m precio del pan (año)          precio arroz (año n)                      precio frijol( año n)             precio m (año n)

Cálculo del IPC para el grupo de los alimentos. El IPC para la economía en general, por supuesto es más abarcador incorpora otros bienes y servicios, tales como: transporte, ropa, aseo personal y del hogar para los cuales hay que realizar un cálculo similar

[4] Las limitaciones en disponibilidad en divisas condujeron a restricciones en las importaciones de materias primas para la producción de alimento de producción nacional. De igual forma el precio de los piensos criollos obtenibles en el mercado subterráneo se incrementaron también, acompañados de una menor calidad, prolongado el periodo de ceba y alcance del peso necesario para el sacrificio. Falta de oferta por parte de la fuente estatal (una proporción importante de la carne de cerdo estatal, es destinada a la industria de cárnicos para producción de embutidos y el turismo), mientras que la  carne de cerdo fresca ofertada a la `población tiene como fuente fundamental la producción privada y cooperativa.  Todo ello favoreció el incremento de precios del producto final, a la población.

[5] Aun no se ha podido recuperar, aunque muestra señales en ese sentido.

[6]Oferta monetaria, liquidez monetaria (M2ACUP= Efectivo en circulación+ Ahorro a la vista y plazos fijos + cuentas corrientes), medida de la cantidad de dinero en la circulación. Las cuentas corrientes comprenden personas naturales, trabajadores por cuenta propia, cooperativas no agropecuarias, agricultores pequeños individuales u otras formas de gestión no estatal en pesos cubanos.

Publicado por Humberto Herrera Carlés