Tenso debate demócrata en Nevada; Sanders, blanco de todos

Afp, Ap, Notimex y Reuters

 

Periódico La Jornada
Jueves 20 de febrero de 2020, p. 24

Las Vegas. Seis aspirantes a la nominación presidencial demócrata se midieron anoche en un áspero y crucial debate en Nevada, tres días antes de que los votantes del estado diriman su apoyo en la ajustada contienda por la Casa Blanca. El debut del multimillonario ex alcalde de Nueva York Michael Bloomberg y la posibilidad de que Bernie Sanders remonte al resto de aspirantes tornaron el encuentro en un tenso duelo en el cual los precandidatos se saltaron las normas de civilidad y no perdieron oportunidad para atacarse.

El caucus de Nevada será la tercera prueba de los demócratas para encontrar al candidato que retará al presidente Donald Trump en la elección del 3 de noviembre.

Las dos primeras arrojaron un veredicto dividido, con un apretado triunfo de Pete Buttigieg en Iowa, y otro igualmente ajustado, pero de Bernie Sanders en Nuevo Hampshire.

En un torneo caracterizado por acalorados intercambios, primero los demócratas se esforzaron en argumentar por qué cada uno es el candidato más adecuado para sacar a Trump de la Casa Blanca.

En el noveno debate, los aspirantes se concentraron en dirigir sus ataques a quien lidera los sondeos: Sanders, quien se define como un socialista democrático, pero Bloomberg, a quien la inversión de sumas astronómicas en publicidad lo catapultó al tercer lugar en la intención de voto de los demócratas en apenas tres meses, también fue blanco de duros cuestionamientos.

Buttigieg llamó a no elegir entre un socialista que cree que el capitalismo es la causa de los males y destrozará al partido, en referencia a Sanders, y uno que quiere usar el dinero para comprar el partido, en alusión a Bloomberg.

Agregó que, a diferencia de Sanders, él busca empoderar a los trabajadores sin quitar nada a nadie.

Obligado al igual que Bloomberg a defenderse de manera constante, Sanders replicó que ya es tiempo de que la clase trabajadora de Estados Unidos tenga más poder en Washington.

Los aspirantes también acusaron a Sanders de querer quitar seguros médicos privados a los ciudadanos con su propuesta de adoptar un sistema de salud universal.

Sanders respondió que nunca firmaría algo que quite los beneficios que la población ya tiene, sino que él lucha por que se expandan a más personas.

Como se esperaba, el ex alcalde neoyorquino recibió ataques por sus políticas del pasado, que no haya presentado su declaración de impuestos, y comentarios inapropiados que realizó sobre cuestiones de género, en este debate realizado en Las Vegas.

Una encuesta del Washington Post-ABC News otorgó a Sanders 32 por ciento de apoyo, por delante del ex vicepresidente Joe Biden, con 16 por ciento, y de Bloomberg, con 14. En cuarto lugar, está la senadora progresista Elizabeth Warren con 12 por ciento, seguida de otros dos centristas; el ex alcalde Buttigieg, con 8 puntos, y la senadora Amy Klobuchar, con 7 por ciento.

Sanders encabeza los sondeos entre el gran bloque de votantes latinos del estado, pero su mayor desafío será obtener seguidores más allá de los convencidos e ilustrar los ataques de sus rivales como señal de su creciente desesperación.

Del lado republicano, Trump anunció que el embajador en Alemania, Richard Grenell, se convertirá en director interino de inteligencia nacional. Sería el primer homosexual declarado en el gabinete del magnate.

El secretario de Justicia, William Barr, comentó a sus allegados que piensa renunciar porque Trump no hace caso a su advertencia de dejar de tuitear sobre casos del Departamento de Justicia, informó un funcionario a la agencia de noticias Ap.

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