"Visión nocturna": documental chileno expone sobre las heridas que afectan a las personas que han sido violadas

Publicó: El Mostrador, sección Cultura el 4 marzo, 2020 en Chile

El documental, ganador del Premio Especial del Jurado de la Competencia Largometraje Chileno del 26º FICValdivia, es la ópera prima de Moscoso, que habla, desde un relato en primera persona, sobre las heridas que provoca una violación. Para la directora la motivación de realizar esta película por una parte dar visibilidad a lo que se mantiene oculto. “Las víctimas de violación sienten vergüenza de lo que les ocurrió. Lo primero que me movilizó fue querer romper con ese legado vergonzoso y pensar una forma de exponerla para traspasar esa barrera”, indica Carolina Moscoso.

"La violación termina siendo invisible amparada en leyes"

Para la directora, la película dialoga con la contingencia. “Lo que hoy nos atraviesa es la toma de conciencia colectiva de los abusos a todo nivel y es de lo que se trata ‘Visión Nocturna’. La violación termina siendo invisible amparada en leyes y largos procesos judiciales, cómodamente sostenidos en el patriarcado, que vuelven a victimizar a las mujeres y resultan en impunidad para los violadores. Nos enfrentamos solas a un poder que tiene cero empatía con el daño histórico que el abuso sexual ha ejercido sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas. Por eso es tan fuerte la recepción de la performance de ‘Las Tesis’ en todo el mundo; porque hemos sido por siglos pisoteadas y nuestro dolor se ha relegado a una dimensión íntima y personal, cuando en realidad es sistémica y su respuesta debe ser colectiva”.

En Chile y el mundo el delito de violencia física y/o sexual son hechos que suceden con frecuencia. “La violación es muy recurrente, pero algo de lo que se habla poco. Existe desde siempre, abre una herida en quien la vive, pero nadie quiere escuchar hablar de ello. Creo que es muy importante que se empiece a hablar más. Cuando empecé a hacer la película hace cuatro años era un tema completamente tabú, hoy, que la terminé, ya es mucho más común escuchar denuncias, lo que me hace sentir más acompañada en este hablar”, sentencia la directora. “El silencio alimenta la impunidad, la inviabilidad de la justicia es cómplice de la normalización de la violación, vivimos en una cultura que la acepta como algo menor”, agrega.

¿Qué hacemos con las heridas?

Para Moscoso el largometraje busca dialogar de las heridas como algo transversal al ser humano. Y desde ahí se plantea las preguntas: ¿Qué hacemos con las heridas? ¿Cómo las vivimos? ¿Cómo seguimos viviendo con ellas?

La realizadora describe a su filme como un viaje emocional que se interna en lo que ocurre después de una violación. “Si pudiéramos ver/escuchar, abrir un cuerpo para saber qué está sintiendo, sería así, como en la película. Esa era mi intención. Lograr traducir ese sentir en una construcción de imágenes y sonidos”. El documental está realizado con imágenes diversas y muy cotidianas, en distintos formatos y con distintas cámaras. “Es un diario filmado fragmentado, donde la música está siempre muy presente. Podría decir que es un viaje expresionista contemporáneo”, destaca.

La película habla “de una violación en concreto, pero es un retrato existencial sobre qué hacemos con nuestras heridas como seres humanos. Me interesa el trabajo con las emociones incontrolables a través del cine y los elementos incontrolables propios a su realización” resalta. “En ese sentido, se van a encontrar con un viaje por estados emocionales. Donde existe la felicidad, la tristeza, la amistad, la cotidianidad que se vuelve trascendente. Con una experiencia sensorial, dinámica, una suerte de expresionismo digital con música de Camila Moreno en una faceta más electrónica, en la que se cuela un retrato generacional. Con el cómo se convive con una herida desde tus veinte años de edad. Con el sistema de justicia y su respuesta a una violación” finaliza Moscoso.

El tapiz de Filomena

Por su parte, Macarena Aguiló, recordó que hace muchos siglos, en la Metamorfosis, Ovidio, relató la historia de cómo Filomela, violada y a quien su violador corta la lengua para que no pueda denunciarlo, teje un tapiz para denunciar lo que le ha ocurrido. “‘Visión Nocturna’ es ese tapiz. A su vez propio y ancestral, compuesto por hilos de distintos colores y procedencias, que Carolina junta a lo largo de los años. Imágenes diversas, de observaciones de su entorno, de cotidianidades con amigos, de registros sin destino claro, con los que teje y plásticamente da forma al dolor, la rabia, la alegría, y a los distintos estados con los que convive después de esta experiencia. Una mezcla explosiva entre un relato testimonial y la plasticidad de los diversos estados que una herida produce a lo largo del tiempo”, indica la productora.

“Es a su vez una constatación más de la debilidad de la justicia en materia de violencia de género, de la distancia sideral que hay entre el lenguaje de una víctima y el de las instituciones, de la imposibilidad de hablar un mismo idioma”, agrega.