Juventud de Marea Socialista: "El veto de la LEU implica un retroceso de las luchas populares y solo beneficia a la derecha"

Por: Prensa Marea Socialista, Venezuela

 

Caracas, 05 de enero de 2010.- El Presidente Chávez anunció ayer en la noche informó que no se produciría el aumento del IVA y el veto a la ley de Universidades. Aunque el primer anuncio causó beneplácito en los sectores de izquierda, el segundo, tuvo impacto negativo dentro de sectores que apoyan al proceso revolucionario. En este sentido Prensa Marea Socialista realizó una entrevista a Alexander Marín y a César Romero, integrantes de la Juventud de Marea Socialista sobre este tema.

 

PMS: ¿Qué opinión tenía la Juventud de Marea Socialista con respecto a la LEU?

 

Alexander Marín: La repentina discusión y aprobación de la Ley de Educación Universitaria, por parte de la Asamblea Nacional, levantó revuelo en todo el país. Había conmoción y debate en todos los espacios, y se planteaban acciones de los distintos sectores, algunos para defenderla a como dé lugar, y otros para exigir que no se aprobara, sin embargo, a pesar de que la ley tuviera errores y fuera muy difusa en varios aspectos, el movimiento estudiantil de izquierda (con todas las tendencias que se involucran en la dinámica del proceso) y las distintas organizaciones populares, teníamos coincidencia en que este era un instrumento legal que nos ayudaba avanzar y profundizar en el proceso de lucha de clases.

 

PMS: ¿Por qué afirman que el veto a la LEU es un retroceso en la lucha estudiantil y popular?

 

César Romero: En estos momentos el proceso bolivariano vive una etapa de crisis y estancamiento, donde muchos se han desanimado y otros muchos se han desmovilizado, debido a la política negligente, ineficiente y antidemocrática de la burocracia. Cuando salimos a la calle los conflictos no son grandes marchas a favor o en contra de Chávez, más bien todos los días se multiplican los piquetes, paros y trancas por el salario, la seguridad laboral, la vivienda, etc. Y ante un escenario como este, solo el ascenso en la lucha de clases, en movilización y acompañada con medidas anticapitalistas para la transición revolucionaria, es lo que nos va permitir profundizar la revolución y retomar la dinámica que hace varios años se tenía.

 

PMS: Sin embargo están llamando a un gran debate nacional

 

Alexander Marin: ¿Un debate Nacional, Ahora? Los movimientos populares llevamos más de 11 años movilizándonos por una nueva Ley de Universidades

 

Que uno de los argumentos para vetar la ley fuera que había que abrir un debate nacional es prácticamente ignorar una serie de antecedentes importantes de movilización.

 

Desde los años 50 La Universidad venezolana, a excepción de algunos cambios, siempre ha mantenido su estructura antidemocrática, representativa y corrupta (como centro de negocios) en lo que se refiere a su funcionamiento. La exigencia de una nueva ley lleva décadas. La mayoría de las consignas que se defienden actualmente, son consignas que alzaron movimientos revolucionarios importantes como el marzo merideño o el movimiento por la renovación universitaria. Son consignas, de igualdad en los derechos, de democracia en los espacios, de socialización y contraloría de los recursos, acompañada de muchas más, que dan en las raíces del problema y que serían las únicas conquistas que nos permitirían comenzar una verdadera transformación universitaria.

 

Dejar esa historia a un lado, y decir que ahora hay que abrir un debate nacional es un acto totalmente irresponsable. Se anuncia y cumple cuando el movimiento estudiantil de derecha lo exige, sabiendo que este se caracteriza por ser un movimiento defensor de la autonomía que solo beneficia a las autoridades (que se enriquecen cada día más) y profundamente representativo y vertical, que en ningún momento ha abierto un debate nacional (teniendo todos los medios para hacerlo) sobre los problemas que atraviesan las universidades, si no que al contrario se aprovechan de estas dificultades para movilizarse y entregar documentos que ni su propio movimiento está consciente de lo que contiene.

 

César Romero: Pero este argumento es más irresponsable aún porque ¡la asamblea tuvo 5 años para abrir un verdadero debate nacional, y no lo hicieron! 5 años de gestión que no pueden ser calificados si no de ineficientes y alejados de los intereses de las mayorías, aprobaban cualquier tipo de reglamento y engavetaban la Ley de universidades, la ley del trabajo, la de salud, etc. Desde hace años las organizaciones de izquierda siempre hemos construido espacios nacionales de discusión abiertos y amplios, hemos realizado una variedad de movilizaciones y hemos entregado infinidad de propuestas en la Asamblea Nacional, y en estos momentos pareciera que todo eso no contara.

 

PMS: La Juventud de Marea Socialista emitió un comunicado en el que afirmaban que la LEU era progresiva, pero que tenía vacios, ¿Aún así están en contra del veto?

 

Alexander Marín: ¡La ley era un avance!, los vacios que esta tenía no eran excusa para no aprobarla

 

Ciertamente la Ley presentaba muchos vacios: primero porque había ausencia de elementos importantes como la gratuidad del ingreso (además de ser democrático), que el estado garantizara la permanencia de los estudiantes más desfavorecidos en las instituciones donde se instruyen, o que se especificara que los espacios universitarios no pueden ser administrados por empresas privadas si no por la misma comunidad; y segundo porque planteaba un nuevo modelo de estructura universitaria, dejando a un lado el que existe actualmente (escuelas, facultades, departamentos, con sus respectivas autoridades, funcionamiento, presupuesto y orientaciones).

 

Sin embargo, las leyes no las calificamos según el nombre, acomodo del contenido o cómo esté redactado, las evaluamos según su contenido de clase y si este está lo suficientemente claro como para brindar herramientas, jurídicas y políticas, a los movimientos sociales en su lucha diaria por la profundización del proceso. Y ciertamente la ley tenía esos elementos necesarios para avanzar.

 

Daba importantes herramientas para rescatar las luchas en las universidades, y sobretodo brindaba una oportunidad grande para el fortalecimiento de la izquierda en las universidades y el posible surgimiento de un movimiento estudiantil democrático, consecuente y crítico. ¿Acaso el proceso revolucionario no necesita urgentemente un movimiento con esas características? ¿Acaso se puede realizar una transformación universitaria sin movimiento estudiantil que la impulse?

 

En ningún momento, para un gobierno revolucionario, esos errores de la ley pueden estar por encima de las necesidades urgentes del proceso, como la formación de un movimiento estudiantil de izquierda o de la transformación universitaria, fundamentalmente porque es solo a través de la lucha por la democratización de la universidad (en todos sus aspectos) que se pueden lograr estos objetivos, y no a través de reestructuraciones académicas o de cómo se imparten clases. Acompañado a esto, y en pro de aportar posibles soluciones, existen una serie de medidas jurídicas (como reformas) y muchas atribuciones al gobierno (sustentadas en la LOE y la propuesta de LEU) para darle soluciones a corto y largo plazo a lo referido del sistema educativo y la estructuración de las carreras impartidas en las universidades.

 

PMS: ¿Cuáles en su opinión son las consecuencias del veto a la LEU?

 

César Romero: El veto de la LEU implica un retroceso de las luchas populares y solo beneficia a la derecha

 

En fin, este veto implica un retroceso y el desecho de una gran oportunidad para la izquierda universitaria. Esta decisión ignora todo la construcción que han venido dando los movimientos de izquierda, y la propuesta de debate por parte del gobierno seguro va a ser palabra muerta, ya que se viene una fuerte confrontación por parte de los dos polos en la asamblea nacional (que es la que debería ofrecer las condiciones), y seguirán situaciones de mucha tensión como la de los miles de tercerizados en el país o la que viven los damnificados, donde seguramente el gobierno tendrá centrada toda la atención. Después de 11 años, las universidades siguen intactas y la derecha celebra una supuesta victoria.

 

 El llamado es a todos los movimientos que venimos alzando esta bandera, a seguir en pie de lucha, profundizando la discusión donde se tenga que dar y movilizándonos cuando haya que hacerlo. Nunca se había estado tan cerca de esta conquista como ahora. No es momento de recular, profundicemos la organización y sigamos dando las luchas a favor de nuestra clase.