Escuelas ILEA del terror: la denuncia del Canciller Timerman provoca revelaciones

           

Escribió: Jean Guy Allard

           

           

La denuncia expresada por el canciller argentino, Héctor Timerman, este miércoles, de "cursos de tortura" y "técnicas golpistas" pagados a policías de Buenos Aires ha permitido descubrir mucho más información sobre lo que un investigador llama las "Escuelitas de las Américas" que se sustituyen, a menudo fuera del territorio estadounidense, a la siniestra academia del terror de Fort Benning.

 

Frankie Flores (proyectoaltoalaimpunidad.blog.com) empezó a denunciar a la ILEA desde el día de su inauguración. Ha recibido varias amenazas por hacer esta denuncia.

 

Explica como Estados Unidos dispone oficialmente de una red de cinco institutos ILEA de preparación de policías y militares a sus últimas técnicas de represión, cuatro de ellos fuera de su territorio: ILEA Budapest se encuentra en Hungria, ILEA Bangkok en Thailandia, ILEA Gaborone en Botswana e ILEA San Salvador en El Salvador. Completa el circuito, ILEA Roswell en New Mexico, USA,

 

"Denuncie que Benjamín Cuellar, Director del Instituto de derechos Humanos de la Universidad centroamericana (IDHUCA - Salvador), estaba en la planilla de paggo de la ILEA, o sea del Departamento de Estado estadounidense, que son los que ponen los fondos para la ILEA y la nefasta Escuela de las Américas con sede en Fort Benning, Georgia".

 

Actualmente en la ILEA se están entrenando agentes de México, Guatemala, Honduras, Colombia, Argentina y otros países latinoamericanos.

 

Una de las instituciones más peligrosas de la red es el Centro de entrenamiento de la ILEA para la región suramericana, con sede en Lima Perú, "que es donde se está entrenando a soldados y policías en contra-insurgencia o a "combatir el terrorismo" como se le llama ahora, ya que este tipo de academias fue diseñado y aprobado por el presidente Clinton para entrenamientos contra-terroristas e intercambio de información (léase espionaje)".

 

De la ILEA en San Salvador, se escogen los policías más capacitados y esos son enviados a Fort Benning, Georgia donde se entrenan soldados latinoamericanos en prácticas de represión y torturas, o son enviados a Fort Huachuca en Arizona, donde se entrenaron los torturadores de Abbu Graibb, "estos policías regresan a sus respectivos países a reprimir y torturar a su pueblo".

 

"Lo irónico es que esta ILEA en El Salvador, está localizada en Santa Tecla, el alcalde es del partido FMLN, y todos callan esta invasión y esta ofensa a la dignidad".

 

El canciller Hugo Martínez nunca se ha pronunciado en contra de esta nefasta Academia, observa Flores. "Lo mismo pasa con la cúpula del FMLN y con unos de sus ministros que ahora son parte del gobierno ejecutivo, o sea callan esta situación".

 

La ILEA llego a El Salvador cuando se firmó el Tratado de Libre Comercio con Centro América y el Caribe(CAFTA), "pues Estados Unidos cuando firma un "Tratado de Libre comercio" ofrece un "Combo" e incluye seguridad militar para poder impedir y callar a los pueblos que se opongan a ese saqueo mal llamado tratado de libre comercio".

 

Frankie Flores llama a los organismos de derechos humanos "que todavía no se han prostituido con el enemigo, a que exijan el cierre de esas nefastas academias que han sido creadas para llenar de dolor y luto a nuestros pueblos con la gran mentira que son para protegernos de las mafias, pandillas y narcotraficantes, si los pandilleros, mafiosos y narcotraficantes son los gobiernos donde han sido implantadas esas nefastas academias".

 

Hace unos días el canciller argentino Héctor Timerman, en mensajes Twitter y ante la prensa local de Argentina, comparó a la ILEA con la tristemente célebre Escuela de las Américas, en la que se adiestraba sobre técnicas de tortura e incluso de terrorismo y donde se prepararon incluso, durante décadas, a individuos tales como Luis Posada Carriles y muchos otros agentes y sicarios de servicios especiales de Estados Unidos.

 

La Escuela de las Américas tuvo la infame reputación, a nivel internacional, de haber sido la cuna de varios dictadores suramericanos, notablemente los que manejaron el Plan Cóndor.