El Reino Unido prepara la mayor huelga en 80 años

 

Al menos 750 mil docentes, empleados de dependencias gubernamentales, agentes de inmigración, estatales y transportistas terrestres, aéreos y marítimos adherirán mañana al mayor paro nacional de los últimos 80 años en rechazo a la modificación del sistema jubilatorio que impulsa el gobierno. David Cameron calificó de “justos” los recortes de esos haberes y consideró que no existen motivos para el paro.

 

El proyecto propone elevar la edad de jubilación -de forma que los estatales ya no podrán empezar a cobrar su pensión a los 60 años-, aumentar las contribuciones individuales y reducir la cantidad que se cobrará en el retiro, que pasará a calcularse con una media del salario percibido en toda la vida laboral, en lugar de con la última remuneración.

 

Los gremios sostienen que las reformas extenderán los horarios laborales y llevaran a un aumento de las deducciones salariales para la pensión. Se estima que la medida afectará a un 85 por ciento las 3 mil escuelas de Inglaterra y Gales, además de los 350 colegios medios y las 75 universidades. También se sumarán al paro cortes, oficinas de aduana y pasaporte, centros de empleo y pagos impositivos, como también los centros para licencias vehiculares.

 

Las autoridades advirtieron sobre un caos de transporte en aeropuertos y puertos por la adhesión de agentes de inmigración y aduana. El operador de vuelos BAA, que maneja los aeropuertos informó: "La Agencia de fronteras británica nos ha informado que los pasajeros que llegan al país deben esperar el jueves demoras en los puestos de inmigración como resultado de la medida de fuerza por parte de agentes inmigratorios"

 

En la Cámara de Representantes, Cameron defendió su proyecto y consideró que los cambios que propone son "justas para los contribuyentes y también para el sector público". "No creo que haya ningún motivo para que mañana haya una huelga, y menos cuando las negociaciones continúan. Se trata de una minoría de sindicatos que ha adoptado la decisión de ir a la huelga", dijo primer ministro.

 

Los sindicatos vaticinaron que la medida tendrá un "impacto significativo" en la industria. La Cámara de Comercio indicó que la huelga hará que muchos padres tengan que tomarse el día libre para cuidar de sus hijos, con las consecuencias que ello implicará tanto en sus salarios como en la productividad.