Las Bolsas y la deuda ignoran el acuerdo en EE UU y vuelven al rojo

La entrada en pérdidas de Wall Street ahonda las pérdidas del Ibex y arrastra al resto de parqués europeos. -La prima española recupera las subidas por las dudas sobre la crisis fiscal del euro

 

Publicó: El País, España el 01/08/2011

 

El principio de acuerdo sobre el techo de deuda en Estados Unidos ha traído algo la calma a los mercados financieros internacionales tras el duro correctivo sufrido la semana pasada. No obstante, la alegría ha durado poco y, tras un esperanzadora apertura en verde de Wall Street, los malos datos sobre la recuperación en Estados Unidos ha dado al traste con la remontada. Así, por la tarde, las Bolsas de referencia del Viejo Continente han entrado en rojo con fuertes pérdidas en Milán y Madrid mientras, en la deuda, la presión contra los llamados periféricos del euro ha recuperado brío e impulsado las primas de riesgo de España o Italia.

 

El pacto entre republicanos y demócratas en EE UU ha disipado el temor a una eventual entrada en suspensión de pagos de la primera potencia mundial. Pero nada más. Aunque se ha evitado la posibilidad de que el país pierda la codiciada calificación de triple A, el equivalente a una matrícula de honor de la solvencia y lo que hubiera desatado una oleada de ventas en los mercados con graves consecuencias, las dudas sobre la crisis y la incertidumbre sobre la recuperación económica a ambos lados del Atlántico se mantienen. Un temor que sigue disuadiendo a los inversores de entrar en Bolsa y apostar por la deuda de los países del euro bajo sospecha por sus altos niveles de déficit.

 

Por este motivo, tras el positivo recibimiento que ha tenido el acuerdo en Estados Unidos por la mañana en los mercados de deuda, por la tarde han vuelto las caídas. El origen del correctivo contra España, Italia y el resto de los periféricos, entre ellos también Bélgica, ha venido de la mano del interés de los inversores por meter su dinero en la deuda alemana, considerada como un refugio en los momentos de turbulencias por su estabilidad. Y el horizonte, a tenor de los datos sobre el sector manufacturero en EE UU, que se ha situado claramente por debajo de las expectativas, amenaza tormenta, por lo que conviene cubrirse.

 

Esta entrada en masa de los inversores en los bonos alemanes ha tenido su inmediato efecto en las primas de riesgo de los países bajo sospecha. Este indicador, que se establece a partir del sobreprecio exigido a los bonos a 10 años de un determinado Estado frente a los emitidos por Alemania y que es el mejor barómetro de la confianza en sus finanzas públicas, ha vuelto a subir con fuerza para España e Italia. De hecho, a las 16.15 amenazaba con volver a tocar los máximos históricos que ambos países alcanzaron a principios de julio cuando todavía no había acuerdo de la UE para un segundo rescate a Grecia.

 

En concreto, con la rentabilidad de los bonos alemanes a 10 años cotizando por primera vez en lo que va de año por debajo del 2,5% en el mercado secundario, donde se intercambian los títulos una vez emitidos por los Estados, la prima española escalaba a 368 puntos básicos, siete menos que su récord desde que el país entró en el euro en 1999 y 14 más que el viernes. El bono español a 10 años se mueve en torno al 6,1%. Para Italia, el castigo se traducía en un repunte de su prima de la misma intensidad hasta los 346 puntos básicos, 12 menos que su máximo. También empeoraba la situación del resto de los periféricos y la prima de Bélgica, la última en llegar, rozaba a su vez los récord que alcanzó a finales de la semana pasada (185).

 

En las Bolsas, las subidas de primera hora de hasta el 1,5% en Europa se han traducido con el cambio de rumbo de Nueva York en fuertes caídas. Aunque la certidumbre sobre el panorama fiscal en EE UU importa, la marcha de la economía preocupa mucho más en este momento en Wall Street y los datos confirman que las cosas están empantanadas. El indicador de actividad industrial cayó en julio hasta los 50,9 puntos, lo que hace temer que el ansiado repunte económico en el segundo semestre se hará de rogar, según informa Sandro Pozzi.

 

Todo lo que está por encima de los 50 puntos se considera expansión, por lo que indicador revela que las cosas avanza con dificultad. Esto ha provocado que el optimismo que se vivió en la primera media hora de actividad en el parqué se viniera abajo con la publicación de dato macroeconómico, lo que hizo que el Dow Jones y el S&P 500 perdieran un 0,5% de golpe. No solo estaba por debajo del consenso de mercado. Es además la lectura más débil en dos años. Y en tres meses perdió casi 10 puntos, la peor evolución desde el que colapsó Lehman Brothers. Los economistas echan en falta que el pacto para elevar la deuda no vaya acompañado de medidas para apoyar el crecimiento, que avanza al ritmo más lento desde la Gran Recesión.

 

La entrada en rojo de Wall Street ha impulsado las pérdidas que en esos momentos atravesaba el español Ibex 35 o el FTSE MIB de Milán y ha difuminado los avances en el resto de parqués de referencia de Europa.