Condiciona Merkel ayuda a Grecia si cumple sus compromisos

 

La advertencia, en medio de crecientes temores a un impago en Grecia y dos días antes de que el BCE, FMI y la UE vuelvan a Atenas para analizar si destraban el pago de un nuevo tramo en ayudas.

 

Informaron: Dpa y Notimex; publicó: La Jornada, México

 

Berlín. La canciller alemana, Angela Merkel, insistió hoy lunes en que sólo se pagarán nuevas ayudas a Grecia si el país cumple con sus compromisos de ahorro.

 

"Confiamos en que Grecia estará en condiciones de transitar el camino marcado", afirmó en Berlín el portavoz de la canciller, Steffen Seibert.

 

La advertencia se produce en medio de los crecientes temores a un impago en Grecia y dos días antes de que la "troika" formada por el Banco Central Europeo (BCE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Unión Europea (UE) vuelvan a Grecia para analizar si destraban el pago de un nuevo tramo en las ayudas a Atenas.

 

Seibert recalcó que el "gobierno alemán se atiene al procedimiento acordado de que sea la 'troika' quien decide si Grecia está cumpliendo con lo que prometió".

 

El portavoz buscó así poner freno a las voces que desde el propio gobierno de Merkel piden tomar en cuenta una insolvencia ordenada de Grecia, como el ministro de Economía y vicecanciller Philipp Rösler, del partido liberal (FDP).

 

También subió la presión la Unión Cristianosocial (CSU), hermana bávara de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, que en un documento defiende como recurso extremo la expulsión de la zona euro de países con graves problemas de deuda.

 

"Los tratados actuales no prevén ni una salida voluntaria ni una expulsión de un país de la eurozona", replicó Seibert.

 

Llegaría deuda de zona euro al 88.7 por ciento del PIB en 2012

 

En Bruselas, la deuda pública en la zona del euro continuará aumentando si los gobiernos dejan de tomar medidas adicionales y podría alcanzar 88.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de la unión en 2012, reveló la Comisión Europea (CE).

 

De acuerdo con un informe sobre las finanzas públicas divulgado en esta capital por la CE, la cifra es muy superior al límite de 60 por ciento establecido en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), que norma el funcionamiento de la zona del euro.

 

El escenario previsto para el conjunto de la Unión Europea (UE) es el mismo, con una deuda pública que podría alcanzar un techo de 83.3 por ciento del PIB el próximo año.

 

En 2007 la zona del euro acumulaba una deuda de 66.3 por ciento de su PIB, mientras que los Veintisiete (la totalidad de los miembros de la UE) debían el equivalente a 59 por ciento de su PIB.

 

“Esos incrementos en el nivel de la deuda son resultado tanto de las políticas introducidas durante la crisis como de las posiciones fiscales desarrolladas en el período anterior”, explicó el documento del Ejecutivo europeo.

 

Según el estudio, las medidas de saneamiento adoptadas por los gobiernos están atajando esta alza y la deuda podría estabilizarse de aquí a 2012 si se refuerzan esas políticas, así como prometieron muchos países en sus programas de estabilidad y convergencia.

 

“El desafío es asegurar que se pongan realmente en práctica esos planes más ambiciosos, mientras se preserva una diferenciación apropiada entre los países miembros de acuerdo con su espacio fiscal disponible”, señaló la CE.

 

Para el comisario europeo de Finanzas, Olli Rehn, la estrategia europea de buscar una consolidación fiscal gradual y diferenciada “sigue siendo válida ante las persistentes turbulencias del mercado y la incertidumbre sobre la velocidad de la recuperación” económica.

 

Los países que enfrentan la presión del mercado deben continuar con el propósito de alcanzar “sus metas fiscales y tomar medidas adicionales si es necesario”, externó.

 

También Alemania y Francia, las mayores economías europeas, están llamadas a seguir adelante con sus programas de contención del gasto, pese a la fuerte desaceleración del crecimiento económico que deberán enfrentar en el segundo semestre de este año.

 

El informe recomendó al gobierno alemán completar la implementación de las reglas presupuestarias para sus estados federados y reforzar las sanciones para los Ejecutivos regionales que incumplan los niveles de deuda y déficit determinados.

 

La CE pidió al gobierno francés “medidas adicionales” para rebajar la deuda y sugirió mejorar su sistema de impuestos y conseguir ingresos extraordinarios si fuera necesario.