Asamblea constituyente de la  Asociación político-cultural Socialismo21, realizada el 3 y 4 de Julio del 2010  en Jaen, España  


POR UN NUEVO INTERNACIONALISMO: HACIA LA V INTERNACIONAL  


1.- Hace 146 años (1864) sindicalistas de Inglaterra junto a socialistas y anarquistas de Francia y  republicanos de Italia fundaban en Londres la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT), la  Primera Internacional, con la finalidad de organizar a la clase trabajadora en Europa y el mundo para  luchar por las reivindicaciones laborales y sociales básicas y también por la revolución social  mediante la conquista del poder político por la clase trabajadora de la época, el proletariado.  La generalización y extensión del modo de producción capitalista por el mundo tuvo en la Primera  Internacional la respuesta visionaria de las mentes más lúcidas de la época, entre ellas de Karl Marx,  Federico Engels y Mijail Bakunin.  


2.- En 1889, trece años después de la disolución del Consejo General de la AIT en 1876, nacía la  Segunda Internacional fruto de la necesidad de coordinar la acción de los partidos socialistas y  laboralistas de la época. Algunas de sus iniciativas perduran hasta hoy, la Declaración del 1º de mayo  como día internacional del trabajo y el 8 de marzo como día internacional de la Mujer Trabajadora.  El estallido de la Primera Guerra Mundial y el apoyo de algunos partidos socialistas a la guerra  provocaron una gravísima crisis en la Segunda Internacional que culminó con su escisión y práctica  disolución.

Tras el triunfo de la Revolución rusa se creó en 1919 la Tercera Internacional o  Internacional Comunista.  Los intentos posteriores de reorganización de la segunda internacional tuvieron un alcance limitado y  no superaron el impacto de la segunda guerra mundial, disolviéndose en 1940.  

En 1938 se constituyó en Paris la IV Internacional formada por partidos comunistas y sectores de la  llamada Oposición de izquierda vinculados a la figura de León Trotsky. El partido mundial de la  revolución se reclamaba heredera de los 4 primeros congresos de la Tercera Internacional y formuló  su programa de acción y objetivos como “programa de Transición” superando la distinción anterior  entre programas mínimo y máximo. Tras el asesinato de Leon Trotsky en 1940, la IV Internacional  sufrió un proceso de fraccionamiento internacional que perdura hasta hoy.  La Tercera Internacional fue disuelta el 15 de mayo de 1943 por el Presidium de su Comisión  Ejecutivo. Tras finalizar la segunda Guerra Mundial e iniciarse la “Guerra fría” se constituyó el  Kominforn” que funcionó hasta 1956 en que fue también disuelta.  


3.- Tras el colapso de los países del llamado “socialismo real” y la restauración del capitalismo en su  seno, el sistema capitalista se extendió a la gran mayoría de estados de nuestro planeta.  Bajo los gobiernos de Reagan y Margaret Teatcher, es decir, bajo la hegemonía de la alianza del  imperialismo norteamericano con los restos del imperio británico, se desarrolló una variante  particularmente dogmática del capitalismo llamada “neoliberalismo” que impuso la liberalización internacional de los movimientos de capitales y estimuló la financiarización de la economía. Junto a  ello se impulsaron medidas para superar las barreras proteccionistas al comercio internacional, y un conjunto de actuaciones dirigidas a privatizar las empresas y servicios públicos de los estados, para  desmantelar los sistemas de protección social del llamado “estado del bienestar” con el propósito de  convertir los derechos sociales a la salud, educación, etc., en mercancías.  En los países periféricos y empobrecidos a cambio de renegociar las deudas contraídas en dólares  encarecidos bruscamente como resultado de operaciones de política económica del gobierno  norteamericano, se impusieron drásticas políticas de ajuste estructural que facilitaron los objetivos de  hegemonía económica neocolonial, desmantelando las débiles políticas públicas y sociales de dichos  estados, provocando el incremento de la pobreza, las desigualdades y los flujos migratorios.  El conjunto de dichas políticas que a escala planetaria ha sido denominada globalización han sido  aplicadas o fiscalizadas desde los organismos financieros de la Internacional del capitalismo mundial,  el FMI y el Banco Mundial. La ideología neoliberal imperante ha tratado de imponer el pensamiento  único estableciendo el final de las ideologías y de la historia tras el triunfo definitivo e indefinido del  capitalismo…  La hegemonía del neoliberalismo ha modelado la construcción de la Unión Europea sobre bases  exclusivamente monetaristas. La ausencia de un estado y un presupuesto suficiente que la respalde,  corrija los desequilibrios y divergencias iniciales entre sus estados, anunciaba graves problemas de  supervivencia ante una crisis sistémica del capitalismo.  


4.- El estallido de diversas crisis financieras regionales y en el propio corazón del imperio, en un  contexto de hegemonía del neoliberalismo en estos últimos 20 años, pusieron de manifiesto que el  capitalismo estaba lejos de superar sus crisis cíclicas, sus contradicciones, y sus límites materiales e  históricos.  El auge de la conflictividad social en los países centrales del Sistema, de los movimientos de  liberación nacional y social en los países del Sur, en África, Asia y América Latina, el desarrollo de  potentes movimientos sociales entre los campesinos sin tierra en Brasil, el levantamiento de los  pueblos originarios en México, Ecuador, Perú y Bolivia, la movilización de la clase trabajadora en  Brasil y Argentina, etc., como respuesta en gran medida a los efectos devastadores de las políticas de  ajuste estructural y dolarización en dichos países, desmintió a los charlatanes del fin de la historia.  La eclosión del movimiento altermundista estimulado por las luchas sociales y por la revitalización del  pensamiento crítico, extendido y articulado a nivel internacional tras la creación del Foro Social  Mundial, la elaboración de propuestas de regulación del sistema financiero y de tasación de sus  operaciones, la renovación de los movimientos sociales en defensa de los servicios públicos, el  desarrollo de una creciente sensibilidad y movilización ecológica contra las agresiones del capitalismo  al planeta, a sus recursos finitos, contra los intentos de controlar y privatizar bienes básicos como el  agua, contra el cambio climático, la revitalización de la movilización pacifista y antiimperialista contra  las guerras de Irak y Afganistán, expresaron el movimiento de fondo, la confluencias de fuerzas  sociales y de algunos elementos programáticos para construir un movimiento internacional de masas  contra el neoliberalismo y el capitalismo.  


5.- La contestación social al neoliberalismo dio un paso decisivo en el plano político y del poder con los  éxitos de los movimientos emancipatorios y de liberación social y nacional en América Latina,  especialmente en Venezuela, Ecuador y Bolivia.  El estallido de la crisis sistémica del capitalismo internacional en septiembre/octubre 2008, su rápido  contagio desde el corazón del imperio a la Unión Europea y al resto del mundo (con diversos grados  de intensidad), la rápida proyección de la crisis financiera sobre el ámbito de la producción y el comercio, la persistencia de la burbuja financiera y de los activos tóxicos, la socialización de las  pérdidas de bancos, financieras, constructoras, aseguradoras a través del crecimiento de las nuevas  burbujas de las deudas soberanas, los graves desequilibrios en la zona Euro que amenazan su futuro,  la ausencia en cantidad suficiente de nuevos territorios y sectores productivos y tecnológicos que  aseguren una recuperación económica mundial sostenida, abren un horizonte duradero de  inestabilidad económica, de nuevas recaídas en la recesión y en la depresión económica, con terribles  efectos sociales y consecuencias políticas de todo tipo.  En este contexto, organizar la respuesta a la crisis del capitalismo, defender los derechos sociales  básicos ante las medidas antisociales que propugna un neoliberalismo enloquecido, defender la  democracia y las libertades frente a la dictadura de los mercados y las amenazas autoritarias  crecientes, defender los procesos de emancipación social y nacional en América Latina, defenderse de  los intentos de rapiña neocolonial por las metrópolis endeudadas, evitar la extensión de la pobreza y la  amenaza de la guerra, hace necesario y urgente construir una mayor unidad, solidaridad y  coordinación para la acción entre todas las fuerzas sociales y políticas potencialmente emancipatorias.  Más que nunca es necesario y urgente elaborar el programa y las estrategias que faciliten la  superación de un capitalismo decadente y en crisis agónica que puede ser prolongada y de efectos  terribles si no se le pone fin.  En este sentido es necesario construir un nuevo internacionalismo que nos permita superar el  desorden y la barbarie que se extiende bajo el capitalismo en crisis.  Ya no bastan los foros para encontrarse y debatir, es necesario ponerse de acuerdo sobre el programa  que nos permita superar el capitalismo y construir otro mundo donde se garanticen los derechos  sociales, donde la ciudadanía decida democráticamente sobre el uso y organización de los recursos,  que ponga la economía al servicio de los intereses de la humanidad, en definitiva que inicie la  transición hacia el socialismo.  La propuesta renovada desde diferentes tribunas de impulsar la construcción de una nueva  internacional, la V internacional, es deseable y necesaria, y nuestra Asociación se compromete a  colaborar en las medidas de sus posibilidades en el proceso de su construcción.  


6.- Construir la V Internacional, en nuestra opinión, debe hacer balance de de las experiencias  internacionalistas pasadas para no cometer los mismos errores que provocaron sus crisis, disoluciones  o fraccionamiento estéril.  Debe ser un proceso abierto, autoconvocado, flexible, sin monopolios ni patrimonialismos excluyentes,  a todas las organizaciones y movimientos sociales, cívicos, políticos y culturales, a todas las gentes  que se sientan identificadas con el proyecto de la V Internacional, desde cada uno de los estados y  pueblos que configuran nuestro planeta.  El Manifiesto que convoque al proceso de construcción de la nueva Internacional debe expresar  claramente el objetivo de la superación del capitalismo y la construcción de una nueva sociedad  democrática, solidaria, igualitaria y ecológica. Que la V Internacional es un lugar de encuentro para el  debate, la planificación y la acción estratégica, de todos los pensamientos emancipadores, marxista,  libertario, ecologista y feminista. Que el funcionamiento de la nueva Internacional será profundamente  democrático, integrador y fraternal.