Investigan al banco del Vaticano y a su presidente por lavado de dinero

Escribió:  Julio Algañaraz en Clarín, Argentina, el 22 de setiembre del 2010


Un nuevo escándalo devolvió ayer a la primera plana de la información internacional al Instituto de Obras para la Religión (IOR), conocido también como el banco del Papa o la Caja fuerte del Pontífice. Por orden de una juez, la policía financiera italiana secuestró preventivamente 23 millones de euros depositados por el IOR en dos institutos financieros europeos y dispuso indagar a su presidente, Ettore Gotti Tedeschi, por irregularidades vinculadas a las normas contra el lavado de dinero.

El IOR protagonizó un colosal escándalo en los años ’80, cuando era dirigido por monseñor Paul Marcinkus, un arzobispo norteamericano de enorme influencia en el Vaticano y sobre el Papa Juan Pablo II. Marcinkus cometió todo tipo de operaciones “non sanctas” con el presidente del Banco Ambrosiano Roberto Calvi, que apareció colgado debajo del puente de los Frailes Negros de Londres, en junio de 1982. En esos días Gran Bretaña derrotó a la Argentina en la guerra de las Malvinas.


La bancarrota del banco Ambrosiano costó 1.400 millones de dólares y el escándalo involucró actividades de la logia masónica P2 de Licio Gelli y de la mafia siciliana que habría asesinado a Calvi.

El secuestro preventivo de los 23 millones de euros ordenado por la juez María Teresa Covatta es la primera medida de esta envergadura contra el IOR.

La orden de investigar abarca no solo a Gotti Tedeschi, un banquero famoso que era el jefe de la filial del Banco Santander de España hasta que hace un año el Papa lo promovió a presidente del IOR, sino también a Paolo Cipriani, el director general del Instituto.

Gotti Tedeschi es miembro de la muy poderosa preladura personal conservadora del Opus Dei, y se declaró “profundamente humillado y mortificado” por la decisión de la justicia italiana, según declaró anoche por televisión. Recalcó que “hemos cumplido con todas las indicaciones del banco central italiano”.


El Vaticano dio un respaldo total a las autoridades del IOR.

“La Santa Sede manifiesta su perplejidad y asombro por la iniciativa judicial”, señaló una declaración.

El Vaticano precisó que las operaciones cuestionadas eran “transferencias a traves de entidades no italianas y el destinatario es el mismo IOR”. También declaró su voluntad de que el IOR opere “con total transparencia” y cumpla con todas las regulaciones estrictas implantadas en 2007 sobre el blanqueo de capitales.

El banco del Papa había ordenado la transferencia de 20 millones de euros al banco JP Morgan de Frankfurt y otros tres a institutos financieros locales.

Un grupo operativo de la Guardia de Finanzas, la policía militarizada que se ocupa de los controles tributarios y delitos financieros, había bloqueado la operación porque las transferencias en cuestión no indicaban la identidad del destinatario de la operación, violando las normas sobre el lavado de dinero. Los datos fueron enviados a la justicia de Roma, que ayer dispuso las medidas.


El Presidente del IOR, Gotti Tedeschi, y el otro funcionario no están acusados directamente de reciclaje de capitales sino de haber omitido consignar la identidad de los destinatarios, delito que está penado con hasta tres años de cárcel y una multa de 50 mil euros.

El diario La Repubblica afirmó ayer que entre 2004 y 2008 alrededor de 180 millones de euros fueron movidos por el IOR en forma irregular a través de diez bancos italianos. En 2003, la Corte de Casación de Roma estableció la jurisdicción italiana en las actividades financieras del instituto vaticano.

La Caja fuerte del Papa administra los capitales de la Santa Sede, de las órdenes religiosas y de numerosas asociaciones católicas de todo el mundo.