Personaje: León Trotsky, conciencia del socialismo profundo

Escribió: Raul Grioni en http://encontrarte.aporrea.org

¿Por qué León Trotsky es el Personaje de este número de ENcontrARTE?


Por una circunstancia y por una avalancha de razones.

La circunstancia es que hace unos días, Esteban Volkov, nieto de Trotsky, estuvo de visita en Venezuela y tuvimos oportunidad de conversar con él. Hablamos de sus recuerdos, de las características humanas y cotidianas de su abuelo, con quien vivió unos años hasta el día del asesinato. O sea que, Esteban Volkov detonó nuestro interés en mostrar los enormes y no muy conocidos aportes que el legendario revolucionario ruso hizo en el campo de las ideas, en el campo de la cultura.


Y así aparecieron las razones.

Porque Trotsky, además de ser un carismático organizador político, fue un consecuente defensor del socialismo en todos los frentes en que se manifestaba y manifiesta, la batalla de las ideas. Primero, con un sentido práctico o utilitario, cuando le tocó ser dirigente político en la Rusia soviética - era imperiosa la necesidad de generar conciencia de hombre nuevo, acorde con la revolución en marcha - y más tarde con un sentido de trascendencia, como el "profeta desarmado" cuando, prácticamente solo y perseguido, en un mundo anonadado ante la agresividad creciente del nazi-fascismo y el régimen autoritario de URSS, tuvo que constituirse en la racionalidad y la llama viva de la esperanza de un mundo mejor, sin burócratas ni explotadores.

"Sería ridículo, absurdo e incluso estúpido hasta más no poder, pretender que el arte permanecerá indiferente a las convulsiones de nuestra época. Son los hombres los que preparan los acontecimientos, son los hombres los que los realizan, y los acontecimientos a su vez actúan sobre los hombres y los cambian. El arte refleja, de forma directa o indirecta, la vida de los hombres que realizan o viven los acontecimientos".


Quien dijo esto es el Personaje de este quincenario

León Trotsky, que comprendió como nadie, que "no solo de política vive el hombre..."  dijo que "...tras la toma del poder y su consolidación...nuestros principales objetivos se han orientado hacia la edificación económico-cultural..." 

Y también "que debemos aprender a trabajar correctamente, de manera rigurosa, exacta, económica. Necesitamos la cultura en el trabajo, cultura en la vida, cultura en la vida cotidiana".

En su testamento escribió "moriré como un revolucionario proletario, como un marxista, como un materialista dialéctico y, en consecuencia, como un ateo irreconciliable"


En sus escritos se orientó a clarificar conceptos sobre cuestiones del arte, la ciencia, las costumbres, el futuro socialista. Cada vez que mencionaba a algún escritor, artista o científico de cualquier época, lo hacía para ubicar su rol dentro del proceso social en que les tocaba actuar. Así, se refirió a los artistas rusos de su época como los escritores Gogol, Tolstoi, Dostoievsky o Chejov, arquitectos como Tatlin o Melnikov o también cineastas como Sergéi Eisenstein.


Los políticos e intelectuales revolucionarios generalmente sólo se ocupan de los análisis y conceptualizaciones directamente vinculadas a las coyunturas políticas y la lucha de clases. Los temas generales de la cultura, las artes y las ciencias escapan a las necesidades inmediatas, excepto cuando los actores culturales o sus obras adoptan posiciones políticas de uno u otro signo. Incluso para los pensadores marxistas, rara vez, la especificidad del arte y la ciencia son objeto de análisis.


A Trotsky le interesaban las expresiones del arte y la literatura, aún en autores a los que no se podría en absoluto de calificar de socialistas. Así, el arte universal también pasó por el tamiz del análisis crítico, refiriéndose al marco histórico y social en cada caso pero también a las cualidades exclusivamente artísticas: comentó Hamlet y Otelo de Shakespeare, "el ecléctico Sancho Panza y su místico escudero don Quijote", Homero y Dante, Emile Solá y Jack London, Malraux y Celine, por mencionar algunos entre muchos. Con Gramsci compartió caracterizaciones sobre el movimiento futurista y con André Breton la formación de una Federación Internacional del Arte Revolucionario e Independiente.


Pero no solo de cuestiones relativas al arte, sino también sobre el sentido de ciencias y las costumbres.

Como dirigente del nuevo estado soviético y en la necesidad de contribuir a la construcción de la nueva sociedad socialista, utilizó con el máximo rigor intelectual las herramientas del marxismo, analizando y conceptualizando, con finalidad práctica, todas y cada una de las dificultades y discusiones que se desarrollaban en las fábricas y en las vanguardias científicas y artísticas. No hubo debate o polémica importante que no haya tenido la atención del "profeta desarmado".

Lenín, Trotsky, Aleksandr Voronsky y otros, promovieron infatigablemente el bienestar cultural de la población, ocupándose de los aspectos más apremiantes de la sociedad soviética de entonces, como el analfabetismo, las relaciones de familia, el alcoholismo, la puntualidad, los modos groseros de expresión, etc.


Estaba en todo, se ocupaba de todo. Escribió por ejemplo:

"En uno de nuestros periódicos he leído recientemente que en una asamblea general de trabajadores en la fábrica de calzados "La Comuna de París", se aprobó una resolución que ordenaba abstenerse de blasfemar e imponía multas a quien hiciese uso de expresiones injuriosas.

Este es un pequeño incidente en medio de la gran confusión de la hora presente. Un pequeño incidente de gran peso. Su importancia, con todo, depende de la respuesta que encuentre en la clase trabajadora la iniciativa de la fábrica de calzado.

El lenguaje insultante y los juramentos constituyen un legado de la esclavitud, de la humillación y falta de respeto por la dignidad humana, tanto la propia como la de los demás. Esto es exactamente lo que ocurre en Rusia respecto de las blasfemias. Me gustaría que nuestros filólogos, lingüistas y especialistas en folklore me dijeran si conocen en cualquier otro idioma términos tan disolutos, vulgares y bajos como los que tenemos en ruso. Hasta donde yo sé, nada o casi nada parecido existe fuera de nuestro país. El lenguaje blasfemo en nuestras clases socialmente inferiores era el resultado de la desesperación, la amargura y, sobre todo, de la esclavitud sin esperanza ni evasión. El de nuestras clases altas, el lenguaje que salía de las gargantas de la aristocracia y de los funcionarios, era el resultado del régimen clasista, del orgullo de los propietarios de esclavos y del poder inconmovible. Se supone que los proverbios contienen la sabiduría de las masas; los proverbios rusos, además, revelan su ignorancia y su tendencia a la superstición, así como su condición de esclavitud. "El abuso no golpea hasta el cuello", dice un proverbio ruso, demostrando que no sólo se acepta la esclavitud como un hecho, sino que se está obligando a sufrir la humillación que implica. Dos corrientes de procacidad rusa -el lenguaje blasfemo de los amos, los funcionarios y los policías, grueso y rotundo, y el lenguaje blasfemo, hambriento, desesperado y atormentado de las masas - han teñido toda la vida rusa con matices despreciables. Tal fue el legado que, entre otros, recibió la revolución del pasado."


La comprensión profunda de las ideas de Marx y Engels, conllevó a otra de las características del pensamiento de Trotsky: el rechazo de las falsas pretensiones de hacer del marxismo un sistema universal que proporciona la clave de todos los problemas. Se opuso a los charlatanes que adoptaban el disfraz de marxismo en las esferas tan complejas como la "ciencia militar" y combatió los intentos de someter la investigación científica, la literatura y el arte en nombre del marxismo,


Las vicisitudes políticas que enmarcaron su vida y sobretodo, el empeño meticuloso del stalinismo, que no sólo lo asesinó, sino que pretendió borrar de la faz de la tierra todo vestigio de su pensamiento y obra, han impedido que León Trotsky no haya sido reconocido aún como un brillante intelectual, como un gran analista de los fenómenos culturales o uno de los mejores escritores del siglo XX.


La necesidad de aplastar cualquier mínima disidencia, llevó a la burocracia estalinista a desaparecer físicamente a miles y miles de militantes revolucionarios. Pero el odio y la necesidad de esconder sus crímenes llevó a otro tipo de desapariciones: la modificación de documentos y fotografías con el objeto de re-escribir la historia. La alteración de documentos ha sido tan abultada, burda y estúpida, que es aún un tema generalizado de burla que, utilizado por la derecha, salpica generosamente a la izquierda revolucionaria del mundo.


Desaparecido de las fotos, sentenciado a muerte por Stalin y rechazado por las "democracias" europeas, antes de arribar a México, vivió en Turquía, en Noruega con arresto domiciliario y correspondencia censurada y "casi semi-clandestino" en Francia.


Pilar Salas en Trotsky en México refiere que "el Partido Comunista mexicano y el entonces principal líder del movimiento obrero en el país, Vicente Lombardo Toledano, ejercieron importantes campañas en su contra, más que la derecha de México y Estados Unidos, contrarios a su asilo.


El ambiente, que era cada vez más hostil hacia él y desemboca en el atentado de mayo de 1940, encabezado por el pintor David Alfaro Siqueiros, en el que León y Natalia salen ilesos de una lluvia de balas. Tres meses más tarde, Ramón Mercader, quien se introdujo en su círculo de confianza a través del noviazgo con su asistente, Silvia Ageloff, consiguió su objetivo. Entrenado en las policías políticas soviéticas y camuflado bajo identidades falsas, le hirió mortalmente en la cabeza con un piolet. Trotsky, que pidió a sus escoltas que no lo mataran para poder arrancarle una confesión sobre quién ordenó el asesinato, murió un día después, el 21 de agosto de 1940.


Su entierro fue uno de los más multitudinarios que se recuerdan en el Distrito Federal, con unos 300.000 asistentes. Según Gall, los mexicanos manifestaron así su protesta. Así se describe el asesinato en Wikipedia: Asesinato. Su tumba, en la Ciudad de México.



El estalinismo, que obviamente nunca pudo reconocer sus sangrientas purgas y asesinatos masivos, recurrió siempre a la huida hacia adelante: no paró de acusar a Trotsky de todo tipo de historias tenebrosas y fábulas infames, como decir que Lenin lo detestaba o que fue un agente del imperialismo...

Según el Partido Comunista mexicano, había sospechas de que Trotsky llevaría a cabo una "conspiración terrorista contra el gobierno proletario de la Unión Soviética", o que iba a México a dividir a la clase obrera, incluso llegó a manejarse información en la que lo relacionaban con Adolfo Hitler y lo señalaban como agente de la Gestapo y del fascismo italiano.

Aunque se han desmontado todas y cada una de esas mentiras, valga la conversación sostenida con Esteban Volkov y la lectura de muchos artículos y documentos, para refrescar un par de anécdotas:

1.  En el archivo de Trotsky, constituido por unos 22.000 documentos, reposan unas hojas en blanco, que solo tienen la firma de Lenin quien las entregó a Trotsky para que este pudiera hacer uso de ellos en caso de alguna urgencia.

2.  En la primavera de 1957, 17 años después de la muerte de su compañero, Natalia Sedova consiguió obtener un visado de entrada en los Estados Unidos, para visitar la ciudad de New York y de reencontrarse con viejos amigos. Pero esta estancia concluyó de una manera brutal: Natalia no aceptó entrevistarse, tal como se le pedía, con un diputado miembro de la Comisión de Actividades antinorteamericanas. Le retiraron entonces su visado y tuvo que volver inmediatamente a México.

Seguramente de haber hecho alguna declaración anticomunista, hubiera tenido muchas facilidades y halagos. Hagan lectoras y lectores, la comparación con el trato de la CIA hacia los ex-secuaces que conocemos.


Como respondiendo a las infamias y calumnias que la maquinaria stalinista repartíó por el mundo, unos dias antes del asesinato, en una nota que se conoce como su Testamento, Trotsky escribió:  "...en mi honor revolucionario no hay una sola mancha. Nunca entré, directa ni indirectamente, en acuerdos ni negociaciones ocultas con los enemigos de la clase obrera."


Guillermo Almeyra escribe que no se puede leer a Trotsky religiosamente como hacen los fieles con sus libros sagrados, él no es responsable de la decena de grupos que lo caricaturizan. Trotsky partía siempre de las modificaciones y contradicciones en la realidad, no de una teoría preconcebida. Para él, que exigía rigor teórico, "el árbol de la vida es verde y el de la teoría es gris".

Por eso Trotsky vive y sus asesinos fracasaron en el intento de acallar su pensamiento.


Y después de 70 años de oscuridad, acaba de publicarse y presentarse en La Habana, el libro "El Hombre que amaba los perros" sobre la vida del asesino Ramón Mercader que vivió en Cuba los últimos años de su vida donde se relatan las peripecias y los detalles de la conspiración que culminó con el asesinato. Y como escribe Pedro Campos  "quizás, se trate de una señal premonitoria del destino, anunciando que los "últimos años" del estalinismo serían en tierras caribeñas".

Que así sea.

 

De los afectos

Detrás del fiero fundador y jefe supremo del Ejército Rojo, hubo una calidad humana delicada y sensible. Entre muchas anécdotas que ruedan por allí, para acercarse a sus verdaderos sentires, valdría la pena releer, por ejemplo, la nota que escribió en la ocasión de la muerte del poeta Sergei Esenin: "Hemos perdido a Esenin, ese poeta admirable, de tanta frescura, de tanta sinceridad. ¡Y qué trágico fin!. Se ha ido por voluntad propia, diciendo adiós con su sangre a un amigo desconocido, quizá, para todos nosotros. Sus últimas líneas sorprenden por su ternura y dulzura; ha dejado la vida sin clamar contra el ultraje, sin protestas vanidosas, sin dar un portazo, cerrando dulcemente la puerta con una mano por la que corría la sangre. Con este gesto, la imagen poética y humana de Esenin brota en un inolvidable resplandor de adiós...... .... Hay en Esenin muchas hermosas estrofas contagiadas de su época. Toda su obra está marcada por el tiempo. Y, sin embargo, Esenin "no era de este mundo". No es el poeta de la revolución..."

Léanse también lo que escribió en su Testamento sobre los sentimientos que lo unieron a su inseparable compañera: "Sin embargo, creo que se justifica hacer una excepción con mi compañera, Natalia Ivanovna Sedova. El destino me otorgó, además de la felicidad de ser un luchador de la causa del socialismo, la felicidad de ser su esposo. Durante los casi 40 años que vivimos juntos ella fue siempre una fuente inextinguible de amor, bondad y ternura. Soportó grandes sufrimientos especialmente en la última etapa de nuestras vidas. Pero en algo me reconforta el hecho de que también conoció días felices."


Anecdotario
Sobre su vida y obra hay cientos de libros y artículos escritos desde las más diversas posiciones, se han compuestos canciones, se han hecho películas. Aquí algunos parrafos que ayudan a mejor conocer su personalidad y su conducta.


Terrorismo
Incuestionablemente fue, junto a Lenin, uno de los principales y mas reconocidos líderes de la revolución rusa de 1917. Para algunos su trayectoria fué gigantesca y para otros, un destructor empedernido.

Perteneció a esa raza de los que no solo pronuncian discursos y ocupan posiciones partidarias o funciones en el estado sino que fue un activo participante en todo tipo de debates y polémicas. Cuestionado o no, su papel en la caracterización de procesos sociales, definición de posiciones políticas y formulación de teorías, es innegable. Ya en 1905, mostró su capacidad de aplicar la metodología marxista para comprender los mecanismos profundos de la conciencia, cuando se opuso contundentemente al terrorismo individual.

Si bien no es una arista de manifestación artística alguna, en este tema se puede apreciar el rigor metodológico, la agudeza y la profundidad analítica de Trotsky.

El debate sobre la efectividad del terrorismo individual como método para lograr un cambio social fue por esta época, una de las cuestiones más calurosamente debatidas en el movimiento revolucionario ruso a finales del siglo pasado y comienzos de éste. Los marxistas rusos desarrollaban una constante lucha polémica contra las fuertes organizaciones populistas que preconizaban la táctica terrorista, como era el caso de la Narodnaia Volia (Voluntad del Pueblo) y el Partido Social Revolucionario. A la orientación terrorista hacia los asesinatos individuales de verdugos y funcionarios odiados y a las acciones de pequeños grupos, los marxistas contraponían la necesidad de organizar las masas de obreros y campesinos rusos para la acción contra el zarismo.

Esta discusión afectó incluso a familias como la de Lenin, cuyo hermano Alexandr fue uno de los que tomaron parte en  atentaron contra el zar. No hay que decir que Lenin, al igual que Plejanov, Martov y demás marxistas, coincidían en lo fundamental en las críticas expresadas en el artículo de Trotsky, La posición marxista acerca del terrorismo individual


François Mauriac

1885 -1970 Premio Nobel de Literatura en 1952.

En 1933 fue nombrado miembro de la Academia Francesa. Durante la Guerra civil española, simpatizó con el bando republicano y después al estallar la II Guerra Mundial formó parte de la Resistencia Francesa contra la invasión nazi.

Años más tarde debido a su defensa de la causa argelina durante la guerra de inependencia de ese país, recibió amenazas de la organización terrorista de extrema derecha OAS.

En el artículo se refiere a Trotsky así:

"Hay en Trotsky una seducción evidente. En primer término, el lector burgués siempre se sorprende de que un revolucionario conserve algún parecido con el común de los mortales. Me sentí arrebatado desde las primeras páginas como me habían arrebatado Tolstoy y Gorky. Si Trotsky no hubiera sido el militante de Ia revolución marxista habría ocupado su sitio entre esos maestros.  Lo seres viven en torno suyo, nos imponen su fisonomía singular Pero sobre todo él, este niño atento y grave, abre los ojos al mundo, ¿con que extraña fijeza! Su universo es el de una pequeña explotación rural donde la injusticia social aparece poco, donde es corta a distancia entre obreros y patrones..."


André Breton

"Me imaginaba a aquel hombre, que fue la cabeza de la revolución de 1905, una de las dos cabezas de la revolución de 1917, no sólo al hombre que puso su genio y todas sus fuerzas vivas al servicio de la causa más grande que conozco, sino también al testigo excepcional, al historiador profundo cuyas obras hacen algo más que instruir, pues infunde en el hombre el deseo de alzarse. Me lo imaginaba junto a  Lenin y, más tarde, defendiendo solo su tesis, la tesis de la revolución, durante los congresos trucados. Lo veía solo, de pie entre sus compañeros, ignominiosamente abatidos, solo, atormentado por el recuerdo de sus cuatro hijos a los que habían asesinado. Acusado del mayor crimen que pueda existir para un revolucionario, con su vida amenazada en todo momento, entregado al odio ciego de aquellos mismos por quienes se prodigó por todos los medios. ¡Por fuerza ha de ser fácil organizar la noche de la opinión!"


Trotsky y el ajedrez

Jugador de ajedrez, no fue ajeno a la difusión de esta disciplina que comenzó con una decisión del estado soviético: "Llevar el ajedrez a los trabajadores". Con este nuevo impulso aumentó la popularidad de este deporte y generó la aparición de la escuela soviética apuntando a principios socialistas: búsqueda incansable de lo nuevo, lucha contra las concepciones y el dogmatismo escolástico.

En internet hay de todo. Por ejemplo, un relato que pudiera ser cierto.

Con la revolución de octubre, toda la fortuna de Alekhine, que incluía propiedades y fábricas de confecciones, fue tomada por el Estado como las de todos los nobles rusos. El famoso judador de ajedrez que trató de huir pero fue capturado en Odessa y cuenta que fue amenazado con la pena de muerte (vaya usted a saber si era cierto). Según cuenta, Trotsky, comisario del pueblo, lo visitó en su celda y le pidió que jugara una partida con él: "momentos antes del mate, Trotsky abandonó. Me hizo una ligera inclinación de cabeza y se marchó acompañado de los guardianes. A la mañana siguiente fue remitido a mi celda un documento con la firma del Comisario del Pueblo: estaba libre y podía abandonar inmediatamente Rusia."


Christian Rakovski

Fue presidente del Soviet de Ucrania en 1928 y líder de esta República Soviética hasta 1923 cuando fue nombrado embajador de la Unión Soviética en Londres y en 1925 en París. Fue uno de los primeros dirigentes de la Oposición de Izquierda contra el régimen de Stalin, por lo que fue deportado a Asia central en 1928, donde sufrió de enfermedad, falta de atención médica y aislamiento.

Rakovski compartía con Trotski el rechazo a la "teoría muy perjudicial del socialismo en un solo país...", "teoría oportunista..." "que sólo pudo surgir en la imaginación de la burocracia que confía en el poder absoluto del aparato". Consideraba que el socialismo solamente puede triunfar y sustituir definitivamente al capitalismo, si se construye por las masas trabajadoras a escala internacional. También coincidió con Trotski en el rechazo a la colectivización forzada de la producción campesina, operación que concebía como "expresión de los intereses, métodos y virajes de la burocracia stalinista".

En 1930 escribió junto con Vladímir Kosior, Nikolái Murálov y Varia Kaspárova, una carta al comité central del Partido Comunista de la URSS, rechazando el curso del poder burocrático que liquidaba la revolución. Afirmaban que:
"Ante nuestros ojos se formó y sigue formándose una gran clase de gobernantes que tienen sus propias dependencias internas y que crece mediante una cooptación bien calculada, a través del nombramiento mediato e inmediato (promoción burocrática o sistema electoral ficticio). El elemento aglutinador de esta clase original es una forma singular de propiedad privada: el poder estatal."

Los artículos las cartas y un libro perdido de Rakovski sobre la burocracia stalinista, anticiparon los futuros estudios de Milovan Djilas sobre la Nueva Clase. Trotsky también consideraba que la burocracia había usurpado el poder de los trabajadores, pero rechazaba calificarla como clase social y prefería designarla como casta, para explicar que el carácter del estado soviético seguía siendo obrero. Rakovski insinuaba que se había convertido en el estado de la burocracia.

Es cierto que Rakovski desecho por la cruel represión stalinista, renegó formalmente de sus opiniones, pero el mismo Trotsky compara esta retractación a la fuerza, con la de Galileo Galilei coaccionado en los potros de tortura de la Inquisición: esto no impidió que la tierra girase ni que Galileo lo supiera. "No creemos en la abjuración del sexagenario Rakovski, pues más de una vez él ha analizado implacablemente esta clase de abjuraciones: su crítica política ha encontrado en los hechos objetivos una base mucho más segura, que en la firmeza subjetiva de su autor", escribió Trotsky.


Carl Sagan

"Quiero recordarles que la historia se reescribe todo el tiempo. Por poner un ejemplo - y hay muchos - uno de los lideres de la revolución rusa fue un hombre llamado Lev Davidovich Bronstein, también conocido como Leon Trotsky. Fundó el Ejercito Rojo, estableció el moderno sistema de ferrocarriles soviético, fue el fundador y primer editor del Pravda, desmpeñó un papel destacado tanto en la revolución de 1905 como en la de 1917, pero en la Unión Soviética no existe. No está. No se puede encontrar nada de él. Ni una fotografía. En una historia soviética del mundo en dos volúmenes aparece en dos ocasiones, en las que se destaca lo inapropiado de sus puntos de vista agrícolas. Aparte de eso no se le menciona. Simplemente, lo han eliminado de la historia de su propia revolución en la que desempeñó un papel absolutamente fundamental, sólo inferior, quizás, al de Lenin."

La diversidad de la ciencia. 1985; Editorial Planeta / 2007



Breve reseña biográfica

Lev Davidovich Bronstein - León Trotsky - nació en Yákovka (Ucrania) el 7 de noviembre de 1879, en el seno de una familia de judíos rusos. Cursó estudios en Odesa y Mykolayiv, destacándose por sus aptitudes intelectuales. Tuvo sus inicios en la política en el aňo 1896, integrándose en los círculos del populismo de Mykolayiv, aunque no tardó en sumarse al movimiento marxista. Trotsky fue un profundo conocedor de la teoría marxista, a la que aportó innumerables conocimientos y desarrollos como la teoría de la revolución permanente, ya esbozada por Marx en 1848 y asumida por Lenin en los meses de la Revolución Rusa. En 1897 funda la Unión de Obreros del Sur de Rusia. Fue detenido, encarcelado y condenado al exilio.

Escapa de su destierro en Siberia en 1902 y se traslada a Europa adoptando el seudónimo de Trotsky (nombre de un carcelero que le había custodiado). Durante su estancia en el extranjero, se unió a Lenin, L. Mártov, Gueorgui Plejánov y otros miembros del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR) que editaban el periódico Iskra (La Chispa). Cuando se celebra el segundo congreso del POSDR, de Londres en 1903, Trotsky se opone a las teorías de Lenin y los bolcheviques y se une a los mencheviques, grupo moderado del POSDR. Regresa a Rusia para participar en la revolución de 1905, llega a ser presidente del Soviet de San Petersburgo. Encarcelado en diciembre de 1905 y deportado a Siberia nuevamente; en este tiempo, expone sus reflexiones en dos obras, 1905 y Balance y perspectivas.
Escapa una vez más de Siberia en 1907 y dedica la siguiente década a defender sus ideas implicándose en frecuentes disputas ideológicas. Cuando se produce el inicio de la Revolución Rusa en marzo de 1917 (febrero, según el calendario juliano por el que se rigió Rusia hasta 1918) Trotsky está en Nueva York, colaborando en un periódico ruso. Llegó a Rusia en el mes de mayo y no tarda en asumir la jefatura de la organización socialdemócrata interdistrital uniéndose al Soviet de Petrogrado. Ganó una enorme popularidad por ser el dirigente más elocuente de la izquierda soviética. Ingresó en el partido bolchevique en el mes de julio y fue elegido miembro de su Comité Central.

Fue presidente del Soviet de Petrogrado en el mes de septiembre. Coincide con Lenin en su interés por derrocar al Gobierno Provisional establecido tras la primera fase revolucionaria y luchó por conseguir apoyo para el levantamiento armado de los bolcheviques. Trotsky presidió el Comité Militar Revolucionario bolchevique, desde el cual guió con éxito la Revolución de noviembre (octubre).

O sea, se le conoce por las importantes funciones que desempeñó antes, durante y después de la revolución de Octubre, que resumidamente fueron las siguientes:

- Uno de los organizadores de la Revolución de 1905 y dirigente principal del primer Soviet - Consejo Revolucionario - de San Petersburrgo,.

- Jefe del Comité Militar Revolucionario, que jugó un papel principalísimo en el triunfo de la Revolución de Octubre.

- Fundador y Jefe del Ejército Rojo

- Comisario (Ministro) del Pueblo para la Guerra

- Comisario (Ministro) de Asuntos Exteriores firma el tratado Paz de Brest-Litovsk finalización de la Primera Guerra Mundial

- Presidente del Consejo técnico y Científico de la Industria.


Escritos, libros y obras de León Trotsky

Clase partido y dirección

Cómo hicimos la revolución rusa

Escritos filosóficos

La Revolución Española y los peligros que la amenazan

Naturaleza y dinámica del capitalismo y la economía de transición

Su moral y la nuestra

1905 Resultados y perspectivas / 1906

El socialismo en los Balcanes  / 1910

La guerra y la Internacional  / 1914

Jean Jaurès / 1915

El derecho de las naciones a la autodeterminación / 1917

Lenin como tipo nacional  / 1920

Las lecciones de la Comuna  / 1921 

Literatura y revolución / 1924

En España  / 1924 

Historia de la Revolución rusa  / Dos tomos 1929 a 1932

Mi vida / 1930

Escritos  / 1929-1940

La revolución permanente  / 1930

La revolución traicionada  / 1936

La situación mundial y sus perspectivas  / 1940

Los sindicatos en la época del imperialismo / 1940

Stalin / 1940


Algunos Textos sobre arte, cultura y literatura:

León Tolstoi

Tolstoi aristócrata

La hostilidad de Tolstoi a la vida nueva

Tolstoi, pintor de la vieja Rusia

La crisis moral de Tolstoi

La filosofía social de Tolstoi

La revancha de la Historia

N. V. Gógol

En memoria de Sergio Esenin

El ecléctico Sancho Panza y su místico escudero don Quijote

El partido y los artistas

La intelligentsia y el socialismo

Carta al académico Pavlov

El materialismo dialéctico y la ciencia

Cultura y socialismo

Radio, ciencia, técnica y sociedad

Un triunfo del materialismo dialéctico.

No podemos quedarnos a la zaga

La ciudad y el campo

¿A dónde vamos?

El A B C de la dialéctica marxista

Problemas de la vida cotidiana

a)      Por un lenguaje culto

b)      No sólo de política vive el hombre

c)      Extracto de un viejo cuaderno: París, verano de 1916

d)      Literatura y Revolución


Es mucho lo que se podría incluir en este intento de perfilar al Personaje de este número. Aquí queda una especie de tosca síntesis o suma de retazos, con partes de documentos que quizás sirvan para estimular al lector a buscar más elementos.

Nos parece que quizás sea muy bonito terminar con la frase final del artículo León Trotsky: La imaginación (revolucionaria) al poder recientemente escrito por Fernando Buen Abad Domínguez:

"Por el humor y por el amor. Por el salario y por el ideario. Trotsky intervino en la convocatoria de la FIARI (Federación Internacional del Arte Revolucionario e Independiente) porque la emancipación de la humanidad sólo se puede conseguir por medios revolucionarios y el arte bien puede ser uno de esos medios. Esa convocatoria no la borró el piolet."

 

Por todas estas "insignificancias", es que León Trotsky está hoy en ENcontrARTE.